La escasa demanda de pasaje mantiene en riesgo la operatividad de las rutas municipales Blanca Esthela, Pinos y Valle Poniente.
Tras la suspensión de actividades en las escuelas, el transporte público de Ramos Arizpe advirtió del notable impacto económico ya que representaba su mayor clientela.
Francisco Javier Vázquez Ramos, director de Servicios Concesionados, confirmó que la crisis se acentuó de manera que el sistema de transporte local disminuyó en un 40 por ciento.
“Hay una situación crítica porque estábamos acostumbrados a tener aquí en circulación a cien unidades, que todas traían presupuesto y forma de sobrevivir, pero ahorita traemos solo 60 unidades funcionando”, comentó, “Durante todo el día la afluencia es mínima cuando antes las horas “pico” eran de 8 a 9 de la mañana por el movimiento estudiantil, y el regreso a casa de 12 a 2 de la tarde y luego por la tarde nuevamente”.
Para concesionarios y conductores hay una situación adversa que les impide el sostenimiento familiar por medio de esta actividad que, además, está afectada por la baja demanda de servicio desde el sector industrial.
“La Blanca Esthela es una de las más afectadas porque, además tiene un recorrido muy pronunciado que inicia en Saltillo, desde Los González, y recorre toda la ciudad hasta el Parque Industrial donde no ha repuntado; a veces, las unidades regresan con una o dos personas desde Whirlpool, pero es un recorrido que tienen que hacer completo, explicó, “Y la ruta de Valle Poniente también está batallando en su recorrido por la ciudad hasta Parajes de los Pinos”.
El funcionario municipal agregó que se buscará el acercamiento con los concesionarios para garantizar el funcionamiento de las rutas, aunque sea con menos unidades.