Hacer una adaptación fílmica fiel al crudo texto de Las Aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi, era un largo sueño acariciado por el cineasta italiano Matteo Garrone.
Una aventura que finalmente pudo concretar y, por si fuera poco, con la estrella italiana Roberto Benigni en el papel de Gepetto.
«Pinocho está lleno de significados, es una historia para niños, pero también para adultos, para padres, para jóvenes, es una película que es una medicina, te puede hacer reír mucho, pero hay cosas también muy profundas».Roberto Benigni,actor
«Este Pinocho es el más fiel al libro que se haya hecho en la historia, es el Pinocho más italiano que he visto, retrata muy bien la pobreza, igual que en el cuento de hadas. Y para mí hacer a Gepetto fue un sueño, porque es el padre por excelencia en Italia, es el padre más conocido después de José», compartió Benigni vía telefónica.
«Para mí fue un regalo trabajar con él, fue un sueño cuando aceptó ser Gepetto. Roberto viene de una familia muy pobre de la Toscana, viene de ese mundo, eran seis o siete hermanos en un cuarto… su madre, su padre, su abuelo eran pobres. Pinocho habla de la pobreza, nadie puede interpretar eso mejor que Roberto», añadió Garrone en videoentrevista por separado.
¿Cómo un director que ha causado polémica con películas llenas de violencia, como Gomorra y Dogman, se atreve a llevar al cine una historia infantil clásica como Pinocho?
Detrás de Pinocho
Mark Coulier, dos veces ganador del Óscar por El Gran Hotel Budapest y The Iron Lady, se encargó de dar vida a Pinocho con un maquillaje prostético.Otro ganador del Premio de la Academia, el compositor Dario Marianelli (Paddington 2) escribió la partitura original.Los efectos visuales fueron concebidos por Rachael Penfold y su equipo en One Of Us, el estudio de efectos visuales con sede en Londres, conocido por su trabajo en El Renacido, Aladino y The Crown.El director creció siendo admirador de la adaptación italiana de Luigi Comencini (seis capítulos, 1972), con Nino Manfredi como Gepetto. «Era muy buena, el problema es que no sabían cómo hacer una marioneta, no tenían la tecnología para ello».Federico Ileapi, el niño que encarna a Pinocho, se sometía todos los días del rodaje a una sesión de cuatro horas de maquillaje.
«Honestamente, creo que Gomorra y Dogman son, de alguna manera, cuentos de hadas. Gomorra habla de niños, de violencia y cómo pueden ser peligrosas las consecuencias de las malas decisiones. Eso mismo enseñó Collodi con Pinocho.
«En cierta forma, Pinocho es una historia que aparentemente es muy lejana (se escribió en 1882), pero no. Es cierto que es un clásico de la literatura italiana, de todo el mundo, pero es una suerte de laberinto, te puedes perder ahí cuando haces una nueva versión», advirtió el director.
Cuando el cineasta era niño, dibujó su propio storyboard sobre la marioneta mentirosa. Aún lo conserva y lo presume cada que puede. Pero justamente quería plasmar una trama más cercana que nunca al texto.
El reto era mostrar, por ejemplo, cómo el niño es secuestrado o colgado de un árbol, pero al mismo tiempo que se mantuviera como una película que pudiera ver toda la familia.
«En la historia original, Collodi quería que acabara con la escena de Pinocho colgado, pero los niños de ese tiempo no aceptaron un final triste. Así el editor convenció a Collodi de cambiarlo. Es un momento oscuro, pero se suponía que iba a estar ahí, de alguna manera nos recuerda a la historia de Cristo.
«La parte oscura es necesaria para mostrar el riesgo de tomar malas decisiones, es una advertencia, como en todos los cuentos de hadas», resaltó Garrone.
En el filme, Pinocho (Federico Ileapi) se la pasa corriendo, persiguiendo las aventuras, ya sea en el vientre de un pez gigante, en la Tierra de los Juguetes o en el Campo de los Milagros.
Conoce las incongruencias de la justicia, a cargo de un juez gorila; y sortea los engaños del Gato y el Zorro, dos malandrines aprovechados.
Esto, para el director, era importante exhibirlo en toda su crudeza, para demostrar que el texto de Collodi no ha envejecido.
«Pinocho habla del ayer, pero también del hoy y del futuro… Habla del ser humano, de los arquetipos, siempre es moderno. Yo la filmé pensando en gente que estaba a mi lado, personajes que veo en cada esquina», subrayó Garrone.