
Por Fabiola Sánchez
Testigos presenciales del indignante hecho de corrupción por parte de dos elementos de la policía municipal del municipio de Castaños, mencionaron que esta mala experiencia a los afectados dejó desconfianza e indignación a los pasajeros testigos.
Una mujer testigo de estos hechos, detalló que las dos personas originarias del Estado de Guerrero abordaron la unidad de pasajeros en la ciudad de Monterrey, teniendo este como destino a Monclova, describiendo a los dos hombres con vestimenta humilde y con calzado de huaraches fabricados a mano.
Señaló que durante el viaje, estas dos personas dialogan entre ellos con un idioma desconocido, mostrándose siempre amables y sonrientes al voltear a ver a los demás pasajeros que estaban a su lado, siendo ella uno de ellos.
La testigo narró que al llegar a la entrada de Castaños, a la altura de la empresa MAXIÓN, mejor conocido como INMAGUSA, repentinamente la unidad se detuvo, desconociendo los pasajeros el motivo de su pausa.
Mencionó que al momento una persona con uniforme aparentemente de policía abordó la unidad pidiendo a los pasajeros tener una identificación oficial a la mano, sin inconveniente alguno la mayoría de los tripulantes accedió a los indicado por la autoridad.
“Esta acción me desconcertó un poco, ya que lo que tengo de conocimiento, los policías municipales, no son autoridad competente para realizar este tipo de operativos y, o revisiones a los pasajeros”, así lo expuso la testigo.
Argumentó que después de haber concluido su recorrido y revisión de identificaciones, les solicitaron a tres personas descender de la unidad pidiendo al chofer unos minutos más para interrogar a estos pasajeros.
“Bajaron a estos hombres y uno de ellos inmediatamente volvió a su lugar, los otros dos se quedaron con el policía y llegó un uniformado más, fue cuando nos dimos cuenta eran municipales”,
“Ellos dialogaban con los policías e incluso les mostraron su celular, minutos después otro pasajero más empezó a grabar a ver que hacían los policías, al ver que todos los observábamos, les pidieron a los señores que se trasladaran a la parte trasera del autobús”, palabras de la mujer testigo de los hechos.
Relató que tres minutos después, los dos señores desconcertados suben nuevamente y se sientan en su lugar, por razones obvias y ante la timidez que estos mostraron, los pasajeros cuestionaron “¿todo está bien?”, y ellos confusamente dijeron, “dicen que tenemos prohibido ingresar a Coahuila”.
Esta respuesta indignó a los pasajeros quienes se interesaron en dar orientación, sin embargo no solo fue el hecho de discriminación el que estas personas fueron víctimas, sino que dieron a conocer que les pidieron como cuota la cantidad de 500 pesos a cada uno.
Esta situación provocó coraje a los tripulantes de la unidad, quienes al llegar a su destino, le dieron a conocer este caso al conductor de la unidad y fue el quien difundió el video que había sido grabado por uno de los mismos pasajeros y solicitó difundir ya, que los dos hombres afectados temerosamente dijeron ellos solo no querían ser molestados, ni atacados.