
Por Carolina Salomón
Luego que el Juez Alberto Jacobo Camacho puso en libertad al presunto homicida de José Emilio García Ibarra se desató la rabia entre los vecinos del Fraccionamiento Moderno y otros sectores aledaños quienes armaron una manifestaron para exigir justicia, amenazaron con destruir la casa donde ocurrió el crimen y hasta matar a Raúl Armando “N” de la misma manera en que le quitó la vida a Pepito.
Niños, adultos y ancianos, muchos de ellos que sufrieron agresiones por Raúl, se plantaron en la calle Río Lerma y al exterior de la vivienda marcada con el número 1305 donde vivía el asesino.
Con el grito de ¡Justicia, Justicia, Justicia!, los colonos protestaban porque un juez le otorgó libertad al culpable de la muerte de José y ante ello advertían que estaban dispuestos hasta hacer justicia por su propia mano.
“Lo metió con engaños, que tantas cosas no le habrá hecho ahí adentro, era muy inocente, no tenía malicia, se ganaba el taco lavando carros, limpiando patios y nunca anduvo robando o hacia males, a veces te pedía dinero para una caguama pero se sentaba tranquilo a tomársela”, señaló Alicia, una de las vecinas.
“Sabemos lo marranos que son los jueces y ministerios públicos por eso no invitaron al tío de Pepito a la audiencia porque iban a dejarlo en libertad”, gritó otra persona.
Enriqueta Menchaca es pastora en Estados Unidos de donde viene huyendo con Raúl Armando, de la noche a la mañana compraron una casa, la remodelaron y dejaron al peligros hijo en el Fraccionamiento Moderno poniendo en riesgo la vida de las familias.
Al lugar arribó el delegado de la Fiscalía General del Estado, Rodrigo Chaires Zamora, quien habló con Luis Arturo Hernández y otros familiares de la víctima para calmarlos y notificarles que Raúl fue asegurado y puesto a disposición de la autoridad judicial.
Elementos de la Policía Civil de Coahuila, Agencia de Investigación Criminal y Policía Municipal acudieron al sector para brindar seguridad y evitar que las persones destruyeran el domicilio donde de manera brutal asesinaron a Pepito.