
CIUDAD DE MÉXICO.-Con ingresos públicos que no repuntan, el próximo Secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez De la O, estará presionado para implementar la reforma fiscal que permita una mayor recaudación.
La reforma fiscal -que el Presidente anunció para la segunda mitad del sexenio- deberá tener como eje mejorar los ingresos para los proyectos estrella, apoyar a Pemex y mantener la austeridad, dijo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Banco Base.
«El nuevo Secretario seguirá haciendo malabares y seguro se dará una reforma fiscal progresiva, es decir, para recaudar más impuestos a quienes más tienen, lo que pudiera frenar un poco la economía», afirmó Siller.
Se prevé que esta reforma grave con mayor peso a los contribuyentes que más tienen, explicó la analista.
Sin embargo, la falta de experiencia política o administración pública le dificultará lograr acuerdos en las discusiones de la reforma fiscal y entendimiento sobre el conflicto por el gasto federalizado con los estados, comentó Mariana Campos, de México Evalúa.
La coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de la organización expuso que el reto está en lo complicado que será lograr cambios profundos en la reforma fiscal, ante la negativa del Presidente a crear impuestos o aumentar tasas impositivas.
Esta resistencia se da pese a que haya presión por la debilidad de ingresos, baja inversión pública y agotamiento de fondos de emergencia, añadió Campos.
Para Juan Carlos Moreno Brid, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM, no se anticipan cambios en la forma en que se han conducido las finanzas públicas, debido a su cercanía con el Presidente.
«Mientras la orientación de la política fiscal se dicte desde Palacio Nacional, no importa quién despache», dijo el especialista.
Ramírez De la O tomará la titularidad de la Secretaría de Hacienda una vez que concluya la reunión del G20, la cual se llevará a cabo el 9 y 10 de julio próximo en Italia.
Arturo Herrera, actual Secretario de Hacienda, será postulado como Gobernador del Banco de México (Banxico), cargo que, en caso de ser avalado por el Senado, ocuparía a partir del 1 de enero de 2022.
El futuro funcionario de Hacienda ha desarrollado su carrera en la iniciativa privada, desde donde ha mantenido un vínculo muy cercano a López Obrador y en 2006 encabezó el equipo de política económica para las elecciones presidenciales de ese año.
Su formación es en economía por la UNAM, donde hizo su tesis sobre comercio internacional, y cuenta con un doctorado también en economía por la Universidad de Cambridge.