
Ramosarizpenses visitaron los panteones municipales para honrar la memoria de los padres difuntos.
Desde temprana hora, decenas de personas se dieron cita en “San Nicolás de Tolentino” y “San Ignacio” para limpiar las tumbas y estar un momento junto a una de las figuras más importantes de su familia.
“El año pasado no pudimos venir por lo de la pandemia, pero ahorita que está más tranquilo decidimos venir porque es algo que acostumbramos desde hace 22 años que mi papá se fue. Procuramos visitarlo seguido, y en este día con mayor razón me gusta venir a dejarle sus flores y estar un rato recordándolo”, dijo Francisco Saucedo.
Doña María Elena Solís llegó al camposanto para dejar flores y rezar a su padre, a su esposo y a su hermano, quienes fallecieron en años recientes.
“Es una tradición que tenemos de venir en fechas importantes como hoy, el Día de Muertos, Navidad. Nos gusta rezarles, hacerles saber que siguen vivos en nuestros corazones, y que los extrañamos mucho. Nos hacen mucha falta y estoy segura de que nos cuidan desde dónde estén”.
Al igual que en la celebración por el Día de la Madre, la afluencia a los panteones municipales fue escasa.
Menos de 10 floristas se instalaron a las afueras de “San Nicolás de Tolentino” para ofrecer la variedad de arreglos, en tanto que “San Ignacio” también se reportó sin movilidad social ni comercial.
Fue notable la ausencia de los Vigilantes de la Salud ya que, a diferencia de otras ocasiones, no hubo filtro sanitario para la toma de temperatura y colocación de gel antibacterial entre los asistentes.