
Por Wendy Riojas
La conmemoración del Día del Socorrista que se celebró este jueves 24 de junio, se vivió con sentimientos encontrados, ya que, destacaron la enseñanza que les dejo el SARS-CoV-2 mejor conocido como Covid-19 y la pérdida de algunos compañeros de trabajo.
El origen del Día Internacional del Paramédico, conocido en México como Día del Socorrista, data del 24 de junio 1859 durante la batalla de Solferino, en la cual Henri Dunant –fundador de la Cruz Roja- y un grupo de voluntarios contribuyeron a dar alivio a los soldados heridos.
En aquel entonces no imaginaban que llegaría una pandemia, mucho menos que atacaría al personal de salud, por lo que se abocaron al traslado de personas enfermas y la atención en accidentes viales, en el hogar y desastres naturales.
Sin embargo, este año la celebración del Socorrista fue diferente; admiten que se enfrentaron a algo desconocido, diferente, una enfermedad no vista, como la pandemia del Covid-19, que atacó a miles de personas de Monclova y la Región Centro.
El socorrista, Julio César Romo Soto, Operador de Turno, calificó el 2020-2021 como un año de aprendizaje, ya que, tuvieron afectaciones personales y laborales por la pérdida de familiares y compañeros de trabajo a consecuencia del Covid-19
Refiere que perdieron a 2 compañeros de trabajo, la doctora Wendy Guerrero Castañeda de la Cruz Roja Mexicana y la paramédico, Miriam Cantú, además, de vivir el lamentable contagio de sus compañeros.
“Anteriormente había mucho más personal y ahora somos unos 35 o 40. fue un año de un aprendizaje muy grande y conforme más avanzaba la pandemia más veíamos que no era algo superficial”.
Y refiere: “Yo no me contagié, pero la mayoría de mis compañeros si y veíamos que era algo más delicado, que no era superficial. Las cosas que veíamos en el día a día no eran cualquier cosa, fue algo que no esperábamos”.
Refiere que se unió a la benemérita institución por curiosidad cuando tenía escasos 15 años, sin embargo, su pasión por ayudar al prójimo, lo llevó a tener una antigüedad de 15 años y ahora como técnico en urgencias médicas.
“Fue por curiosidad, yo pensaba durar muy poco tiempo y conforme pasaron los días le agarré cariño a la labor, me fui profesionalizando y ahora soy técnico en urgencias médicas, una labor que me gusta mucho”.