
Por Wendy Riojas
‘Mis papás me obligaron’, fue el principal motivo por el que jóvenes de 18 a 29 años acudieron a la Jornada de Vacunación contra el Covid-19, seguido por el ‘dicen que será obligatorio’ y el deseo al regreso a clases presenciales.
Lejos de pensar en su salud, los jóvenes de 18 a 29 años, acatan una indicación de mamá o papá o piensan en la obtención del certificado de vacunación para la búsqueda de un empleo o para ingresar a un restaurante, bar, entre otros.
Los jóvenes que fueron entrevistados por LA PRENSA respondían ‘Mi mamá me obligó’, ‘dicen que el certificado de vacunación lo pedirán para todo’ o ‘queremos regresar a clases presenciales y salir con mayor seguridad”.
Isabel Martínez mencionó “Mis papás pertenecen al área médica y me insistían en que ya me vacunará y el primer día me dijeron ‘tienes que ir ya’ y Valeria Garza declaró; “En mi familia ya se vacunaron todos, yo soy la menor, y mi mamá me dijo ‘te tienes que vacunar”.
Dana de la Rosa, mencionó “La verdad…mi mamá me obligó, me sacó la papelería y todo, yo no quería venir, pero está bien”, dijo mientras cargaba una silla plegable y una mochila en la espera de su vacuna.
Por su parte, Elizabeth Suárez y Dana Cepeda, quienes acudieron a la Jornada de vacunación desde las 2:30 de la mañana, con sombrillas, sillas plegables y refrigerio, refirieron que deseaban ser inmunizadas por seguridad.
Y mencionaron: “La pandemia nos afectó más que nada en el ámbito escolar, ahora, queremos regresar a la escuela, con un poco de seguridad, claro, con los protocolos de salud que establecen las autoridades”.
Refirieron que llegaron a las 2:30 de la mañana, con un grupo de amigos, con sus respectivas sombrillas, sillas plegables y refrigerio, ya que, sabían que esperarían alrededor de 8 horas para recibir su vacuna.