
El personal de salud que participó en la jornada de vacunación, admitió que la población de 18 a 29 años fue la más temerosa.
Mencionaron que en el Gimnasio ‘Milo Martínez’ un joven se desmayó sin siquiera recibir la vacuna, todo por no haber desayunado.
Y refieren que los jóvenes ‘apretaban sus ojos’, ‘soltaban lágrimas’, o emitían sonidos de dolor al momento de ser inmunizados.
“Todavía no les aplicamos la vacuna y ya están llorando”, decían en el primer día de vacunación en Monclova.