
Sergio Pérez deleitó ayer a unos 100 mil aficionados que se dieron cita en Paseo de la Reforma para verlo acelerar su auto RB7.
Sin importar que fuera día laboral ni que la pandemia de Covid-19 aún está activa, los fans acudieron al Show Run de Red Bull.
Muchos madrugaron o incluso acamparon desde la víspera para ver al piloto mexicano, quien vive su mejor temporada en la F1 y que el domingo disputa el Gran Premio de la CDMX. Checo cerró su participación a pie, saludando a sus seguidores.
El evento concluyó de manera anticipada debido a una marcha feminista que irrumpió en el Ángel de la Independencia.