
Ser, durante cuatro días, sede de la cuarta Bienal Mario Vargas Llosa 2021, le costó a la Universidad de Guadalajara 8 millones 312 mil 224 pesos, por encima de lo que la casa de estudios dedica a compromisos institucionales como la divulgación científica, a la que destina 3 millones de pesos.
Aunque la institución educativa advierte que este foro benefició a 2 mil 600 estudiantes y público en general que asistió de manera presencial al Conjunto Santander de Artes Escénicas y al Paraninfo Enrique Díaz de León, no especifica en qué se gastó 5 millones 374 mil 218 pesos.
REFORMA pidió información a la UdeG sobre los costos de producción de esta bienal que se realizó por segunda ocasión en Guadalajara, del 23 al 26 de septiembre pasado, con la presencia de 31 autores iberoamericanos, incluido el Premio Nobel peruano que le da nombre a la bienal, Mario Vargas Llosa.
Este medio solicitó la inversión necesaria para cada uno de los eventos que se realizaron en el marco de ese encuentro literario, pero la institución educativa únicamente desglosó que se gastó: 1 millón 223 mil 181 pesos en el montaje de la obra de teatro «Al Pie del Támesis», de la autoría de Mario Vargas Llosa, que ofreció una decena de funciones tanto en Guadalajara, como en la Ciudad de México.
De acuerdo con los datos otorgados por la UdeG, se erogó 1 millón 142 mil 264 pesos en el pago de boletos de avión; 81 mil 135 pesos, en traslados locales, y 491 mil 446 pesos, en hotel y viáticos.
La UdeG informa que en el montaje de la obra de teatro, así como en traslados, hospedaje y pago de viáticos dedicó un total de 2 millones 938 mil 26 pesos, pero no aclara en qué se gastó el resto, aunque asegura que no le pagó un solo peso a los conferencistas participantes.
«Se informa que no se cuenta con la información tal como es requerida no obstante se brinda información existente en un informe específico», contesta la UdeG, amparada en el artículo 90 punto 1, fracción quinta de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado, que indica que cuando el sujeto obligado requiera más tiempo de entrega de un informe específico podrá pedir prórroga, pero la casa de estudios no pidió más tiempo, ni entregó más datos.
También se le preguntó a la universidad cuánto le pagó a los autores, escritores e intelectuales que estuvieron en la Ciudad para la cuarta Bienal Mario Vargas Llosa, y aseguró que «la Universidad de Guadalajara no otorgó dinero a escritores, artistas, ponentes, conferencias y jurados participantes».
Sobre los beneficios que este foro trajo a Guadalajara, la casa de estudios consideró que en cuatro días de actividades se llevaron a cabo «conversaciones memorables», en las que se reflexionó sobre la literatura, sobre la libertad de leer y escribir, sobre la memoria y la defensa de la libertad.
«Respecto a los beneficios para la Ciudad y Jalisco los constituyen la riqueza de los diálogos y la visibilidad internacional que un festival como este brinda a nuestro Estado. Además, se reanudaron las actividades literarias presenciales con sana distancia, a unos meses de que Guadalajara sea la Capital Mundial del Libro, y la discusión en torno a la literatura y las ideas.
«Alrededor de dos mil 600 personas, entre estudiantes y público general, pudieron escuchar de forma presencial en el Conjunto Santander de Artes Escénicas y el Paraninfo Enrique Díaz de León, con medidas de sana distancia, además de las 71 mil 943 personas de 27 países que fueron alcanzadas gracias a que todas las actividades se transmitieron en la señal de UdeGTV y en las redes sociales de las instituciones involucradas», contestó la UdeG.
La visita de Mario Vargas Llosa a Guadalajara provocó críticas por parte del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien señaló que el Presidente de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, Raúl Padilla López, utiliza los espacios de este encuentro para golpear a la 4T.
«(Mario) Vargas Llosa no falta a una feria del libro, pero habría que ver cuánto le pagaron», recalcó AMLO el 27 de octubre pasado, en su conferencia de prensa matutina.
En distintos comunicados y boletines de la cuarta Bienal Mario Vargas Llosa, aparecen los logotipos de patrocinadores e impulsores de este evento, entre los que se encuentran la Fundación Internacional para la Libertad, presidida por Mario Vargas Llosa; la Universidad de Guadalajara, la Fundación Universidad de Guadalajara AC, la FIL y el Conjunto Santander de Artes Escénicas.
Más millones
En 2019 Guadalajara fue sede por primera vez de la Bienal Mario Vargas Llosa y la Fundación Universidad de Guadalajara AC erogó 4 millones 126 mil 313 pesos para su realización, alrededor de 50 por ciento de lo que costó la edición 2021, auspiciada por la Universidad de Guadalajara.
Se le preguntó a la casa de estudios qué entidades o dependencias de la propia institución aportaron recursos para este encuentro y el Director Ejecutivo de la Fundación, César Omar Avilés González, manifestó que esa institución «es una asociación civil sin fines de lucro, que no forma parte de la estructura orgánica de la Universidad de Guadalajara, ni de ninguna otra instancia pública, y que no recibe, administra o ejerce recursos públicos», por lo que no es sujeto obligado por la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.
Avilés González contestó que «como una buena práctica y a efecto de difundir de manera abierta y transparente las actividades y logros de nuestra organización» dará información, aunque lo hace de manera escueta y en menos de dos párrafos.
Sólo indica el gasto total que la fundación erogó en la tercera edición de esta bienal, que se desarrolló del 27 al 30 de mayo de 2019, tanto en el Conjunto Santander de Artes Escénicas, como en el Paraninfo Enrique Díaz de León, con la presencia del Premio Nobel peruano que da nombre al encuentro literario.
La fundación añadió que en este foro se reunieron 38 autores de ocho países, que también se desarrolló un espectáculo de Ars Antiqua y una lista de 12 actividades literarias.
¿Qué pasó?
La Bienal Mario Vargas Llosa contó con la participación de 31 autores iberoamericanos que protagonizaron 10 conferencias en torno al lema «La Literatura, Último Refugio de la Libertad».
Este encuentro literario fue protagonizado por el propio Mario Vargas Llosa, quien escuchó y sostuvo charlas con autores como Carlos Franz (Chile), Rodrigo Blanco (Venezuela), Santiago Roncagliolo (Perú), Leila Guerriero (Argentina), Giovanna Pollarolo (Perú), Alberto Ruy Sánchez (México), Karina Sainz Borgo (Venezuela), Carmen Villoro (México), Olga Merino (España), Pedro Llosa (Perú), Ana García Bergua (México), Gabriela Cabezón Cámara (Argentina), Renato Cisneros (Perú), Cecilia Eudave (México), Rafael Rojas (Cuba), Mónica Lavín (México), Dolores Reyes (Argentina), Santiago Gamboa (Colombia), David Unger (Guatemala), Jorge Eduardo Benavides (Perú) y Juan Tallón (España).
Algunas de las charlas que se programaron dentro de la bienal son: «Esperar lo Inesperado. La Pandemia y los Riesgos de la Libertad», «El Papel de la Literatura en la Defensa de la Libertad» y «Libres a pesar de Todo: Literatura y Confinamiento».
Esta cátedra sirvió también para que los finalistas del Cuarto Premio de Novela Mario Vargas Llosa: Selva Almada (Argentina), Rosa Montero (España), Carmen Boullosa (México), Alejandro Zambra (Chile) y Juan Gabriel Vásquez (Colombia), charlaran sobre su obra. Al final se otorgó el galardón al autor colombiano, quien recibió también estímulo de 100 mil dólares.