
AGUASCALIENTES, Aguascalientes.-Los Gobernadores de Aguascalientes y Coahuila alertaron ayer sobre los riesgos de un “efecto cucaracha” de la delincuencia organizada proveniente de Zacatecas, donde el Gobierno federal inició un plan de pacificación.
Ante el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el Mandatario hidrocálido, Martín Orozco, celebró que la Federación busque frenar la violencia en Zacatecas, provocada por las disputas entre grupos del crimen organizado.
Sin embargo, advirtió que los criminales pueden migrar o que se dé un “efecto cucaracha”.
“Por parte de la Guardia y del Ejército, le pediríamos que continuemos trabajando, y no sea el efecto cucaracha” señaló.
“Que trabajemos en conjunto para, en lugar de moverlos de un lado a otro, podamos terminar con ellos y en coordinación con las Fuerzas Armadas”.
Luego de que el Gobernador zacatecano, David Monreal, acusara a estados vecinos de “sembrar sus muertitos” en la entidad, Orozco pidió ayer no echar culpas por la violencia.
En tanto, el Mandatario de Coahuila, Miguel Riquelme, anunció que se revisará la estrategia de seguridad.
“Sí estamos muy atentos, porque si llegan tantos elementos del Ejército y la Guardia Nacional a Zacatecas, se puede esperar un efecto cucaracha, el cual no estamos dispuestos a dejar pasar”, dijo.
Riquelme dijo que instruyó a la Secretaria de Seguridad Pública, Sonia Villarreal, y al Fiscal del Estado, Gerardo Márquez, a coordinarse con el Ejército y Guardia Nacional para reforzar la vigilancia en la frontera con Zacatecas y otros estados.
“La presencia de la Guardia Nacional en Zacatecas va a obligar a que (los delincuentes) se recorran o se escondan un rato y que no sea aquí en Coahuila”, indicó.