En el Foro «Encuentro hacia la regulación de los nuevos productos de tabaco y nicotina», senadores y miembros de la sociedad civil acordaron que es necesario regular los llamados «cigarros electrónicos» para proteger a los menores de edad.
De acuerdo con la senadora Margarita Valdez, presidenta de la Comisión de Salud del Senado, estos dispositivos deben regularse y permitirse, dado que en México «nada se prohíbe».
Representantes de la sociedad civil y los propios senadores urgieron legislar para regular y así evitar que los menores de edad tengan acceso a cigarros electrónicos a través de máquinas expendedoras.
Usuarios de vapeadores, como Tomás O’Gorman, cofundador de Provapeo México, apoyaron esta medida, aunque recalcaron que lo importante es educar e informar a los menores de edad, junto con la regulación al acceso a los productos de riesgo reducido. O’Gorman explicó que el vapeo es tanto un derecho al desarrollo de la libre personalidad como un derecho a la salud, ya que, en sus palabras, «vapear es menos dañino».
Incluso, especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM, como la doctora Guadalupe Ponciano, fundadora de la Clínica Contra el Tabaquismo, se mostraron a favor de regular en lugar de prohibir. «Creo que es muy importante regular, tenemos que regular», dijo la doctora Ponciano.
En redes, asistentes al foro organizado por el senador Ernesto Pérez Astorga mostraron su apoyo a la regulación. Algunos ironizaron sobre si la prohibición de productos con nicotina llevaría a la prohibición de otras sustancias como la cafeína.
Por su parte, Erick Ochoa, director de la organización Salud Justa, recalcó que hay que revisar la experiencia internacional para saber cómo otros países han regulado estos productos.
Países como Inglaterra o Nueva Zelanda han regulado estos productos de manera positiva con el fin de reducir la tasa de fumadores en sus respectivos territorios. Recientemente, Nueva Zelanda anunció el fin de la venta de cigarros y su reemplazo por cigarros electrónicos o vapeadores al considerar que exponen a usuarios a menos daños que le cigarro.
En México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró en octubre pasado la inconstitucionalidad de la prohibición de los productos de riesgo reducido; sin embargo, actualmente existe un decreto que prohíbe su importación a nuestro país.