Carolina Salomón
Transporte Público obsoleto pero circulando, es lo que se observa en el municipio Monclova donde durante y después de la pandemia del Covid-19 disminuyó el número de unidades porque muchas de ellas se descompusieron y sus dueños ya no pudieron repararlas, rutas que desaparecieron y camiones que se convirtieron en chatarra.
Francisco Rodríguez, operador, dijo que tras una inactividad de dos años a causa de la contingencia sanitaria el panorama se ve mejor con el semáforo verde Covid-19 en el que se encuentra Coahuila, que permite el regreso a clases presenciales, eventos masivos y que haya menos restricciones en espacios públicos y comercios.
Indicó que si antes de la pandemia circulaban por las colonias 40 unidades, 20 por la mañana y 20 por la tarde, hoy solo funcionan 8 que apenas logran funcionar durante el turno matutino porque por las tardes sigue estando “muerto” y levan muy poco pasaje.
Actualmente todas las rutas en Monclova tienen autobuses descompuestos y otros que los concesionarios mandaron a la chatarra porque ya no tenían solución sus fallas, mientras que hubo rutas que desaparecieron como Miravalle y El Pueblo.
“Monclova es muy pobre en transporte público y ya no es un rancho”, expresó Enriqueta Menchaca, vecina de la colonia Anáhuac, quien tras haberse anunciado que se analiza un incremento a la tarifa del colectivo decidió manifestar su inconformidad.