Carolina Salomón
Abigail Zavala Barrios, de 31 años de edad, fue una paciente con cáncer que murió esperando transfusiones de plaquetas, aunque no desistió a su lucha por sus dos hijos, la falta de sangre la llevaron a sufrir una embolia por la que falleció este jueves a las 7:45 de la mañana.
El 27 de diciembre del 2021 fue diagnosticada con leucemia, desde esa fecha comenzó la batalla para vencer esta terrible enfermedad, sin embargo, cuando sentía victoriosa, recayó y el viernes antepasado tuvo que ser hospitalizada con urgencia en la clínica 25 del IMSS en Monterrey, Nuevo León.
La joven era esposa de Jorge Eduardo García Zapata con quien procreó una niña y un niño de 7 y 13 años de edad, fue secretaria en una empresa y su marido se encontraba en Estados Unidos trabajando intensamente para ayudarla a solventar los gastos de su tratamiento, de su hogar y lo que necesitaban sus hijos.
El año pasado estuvo hospitalizada en la clínica 7 del IMSS posteriormente tuvo que ser atendida en Monterrey donde fue dada de alta y pudo regresar a casa a abrazar a sus hijos.
Tenía mucha fe en que iba librar este padecimiento porque los médicos le habían notificado que el cáncer no había avanzado hacia otros órganos de su cuerpo, se sometió a 3 quimioterapias que resultaron con mucho éxito pero después de varios meses tranquila la enfermedad le pegó más agresiva.
Mirna Zavala, dijo que su hermana era muy alegre y amiguera, dedicada a su hogar y a sus dos hijos, sobre todo a su niña quien no se le despegaba en ningún momento.
Ellos han quedado al cuidado de la abuela materna en tanto el padre regresa de los Estados Unidos para vivir el duelo por la pérdida de su ser querido.
“Mi hermana murió esperando plaquetas, yo le diría a la gente que si pueden y tienen oportunidad apoyen como donadores para los enfermos porque es mucho el sufrimiento que se siente y la desesperación por ver a un familiar esperando sangre y no poder encontrar donadores”, dijo en llanto.
La familia suplicó durante días a la población en general, ayudar como donadores y es que Abigail necesitaba entre 20 o 25 personas para que le pudieran hacer transfusiones de sangre que le permitirían agarrar fuerzas para seguir luchando contra la leucemia.
En sus últimos días de agonía y cuando más se necesitaba la sangre solo consiguieron 3 personas pero la sangre no fue suficiente y murió de una embolia.
“Ella tenía muchas ganas de vivir, le echó muchas ganas por sus niños pero vimos también que se deprimió mucho porque la enfermedad le pegó más fuerte”, añadió.