Wendy Riojas
Envueltos en llanto y con el rostro desencajado, familiares y amigos del joven Aarón Medina Castillo, repartidor de la plataforma Rappi que falleció tras ser arrollado en el Bulevar Lázaro Cárdenas con Bulevar Pape, pidieron justicia en el monumento a Francisco I Madero.
Los familiares portaban lonas y pancartas que decían “Justicia para Aarón”, “Ni uno más”, “Besos hasta el cielo”, “le arrebataron la vida injustamente”, “que no quede impune”, ¡justicia, justicia!, y “te extraño mucho, mi pequeño Gigante”.
La protesta inició a las 10 de la mañana en el monumento a Francisco I Madero, mejor conocido como el rallador de queso, recibiendo el apoyo de automovilistas que circulaban por el Bulevar Pape y el Bulevar Francisco I Madero.
Envueltos en llanto, Juan Pablo Medina Sifuentes y Diana Castillo Lara, padres de Aarón, cargaban una pancarta que decía “Justicia para Aarón”, acompañada por la imagen de su hijo a quien describen como un joven sencillo, noble, responsable, alegre y amoroso.
“En la última llamada que le hice al Ministerio Público, Carlos Martínez, me dijo que ‘ya no le hablara, que si había algo, ellos me hablaban’ pero ¿Qué esperan?, si mi hijo ya falleció (lloran desconsolados)”.
Juan Pablo Medina, relata que su hijo había cumplido 20 años de edad en mayo del 2022, sin embargo, falleció el 24 de junio tras ser arrollado por un taxista en el Bulevar Lázaro Cárdenas con Bulevar Pape.
“El taxista se brincó el rojo y no le importó, (llora) dice el Ministerio Público que fue un delito culposo, pero se brincó el rojo, lo arrolló y lo dejó abandonado en la carretera caliente, iba tomado y drogado”.
Los padres de Aarón decían entre llanto: “¿Qué esperan las autoridades?, el dolor de perder a un hijo es muy fuerte, no se lo deseo a nadie (lloran desconsolados), aquí está su hermano, su novia, sus amigos, ahí están”.
Refieren que Aarón Medina tenía el sueño de poner una tortillería, sin embargo, sus sueños fueron truncados por el taxista, quien aseguran conducía en estado de ebriedad y bajo los efectos de las drogas.
Su madre, Diana Castillo Lara, declaró: “Mi hijo no tenía vicios y lo mató un borracho, drogado, que no tuvo corazón (llora) no le importó, era nuestro hijo menor, queremos justicia, que se pongan la mano en el corazón”.
Sus padres, mencionan, que el día de su muerte Aarón Medina llegó a la iglesia y posteriormente se fue a su trabajo, ya que, era un joven creyente en Dios, responsable, con valores y muy respetuoso.
Y mencionaron: “Mi hijo no volverá, pero, quiero que por favor se toquen el corazón, estamos sufriendo, no sabemos cuándo se va a quitar, pero queremos justicia, por piedad, por misericordia por mi hijo”.