Por Wendy Riojas
Manuel Corral Enriquez, propietario de “Funerales La Paz, vivió de cerca la trágica explosión en el ejido Celemania, donde 28 personas perdieron la vida y más de 250 resultaron lesionadas, ya que colaboró con la atención y el traslado de los heridos y la recepción y preparación de los cuerpos.
En la entrevista con LA PRENSA menciona que el 9 de septiembre del 2007 es una fecha que poco a poco va asimilando, ya que, en un principio era difícil platicarla o informarla, por la gran cantidad de heridos y muertos, algunos de ellos conocidos.
Y menciona: “Cada año se va asimilando. Los primeros años era una impresión tremenda, platicarlo o informarlo y ahora, recuerdo con mucho cariño a las personas que auxilié”.
Incluso declara: “Ahorita lo recuerdo con mucho cariño porque tuve en mis manos a muchas personas que quise ayudar, que están bien, pero, desgraciadamente muchos que no”.
El empresario, señala: “Tal vez lo platique con menos sentimiento, con menos impresión o con menos trauma, pero, se sigue recordando esta tragedia como una situación triste y desesperante”, declara.
Incluso les dirige un mensaje a los familiares: “A los familiares mis más grandes condolencias, que los más bellos recuerdos que hayan tenido con su ser querido les den fortaleza para que asimilen y tengan pronta resignación”.
Admite que se trata de un sufrimiento de toda la vida, sin embargo, de todo corazón les desea que sus bellas memorias con sus seres amados les den la fortaleza para salir adelante luego de 15 años de la tragedia.
ESTABA DE GUARDIA
Recuerda que aquel domingo 9 de septiembre del 2007 tenía guardia de sus servicios funerarios. Incluso, que había salido de la oficina cuando escuchó un aviso de un accidente en el ejido Celemania vía radio.
Y relata: “Me avisaron que había una explosión muy grande, que al parecer había personas lesionadas, nunca mencionaron muertos y la Fiscalía (entonces Procuraduría) me dice por si o por no acércate”.
Menciona que en el camino confirmaron la presencia de muertos por lo que decidió acercase al lugar, sin embargo, se encontró una organización desesperante y decidió ayudar con la atención de lesionados.
“Había una organización desesperante, algunas personas decían ‘tú y tú las ambulancias allá’, y la gente tirada, ya había ocurrido la explosión, y le dije Oye, ¿qué esperan para recoger a los heridos?”
Recuerda que le dijo a policías conocidos: “a ver si no me arrestan, voy a recoger al que me encuentre y con apoyo de algunos rescatistas y empleados de su funeraria auxilio heridos de la explosión”.
Relata que primero abordaron a una señora a quien le faltaba un pedazo de quijada y quien constantemente decía: “la puerta de la casa, ciérrala” y al voltearla a ver estaba completamente derrumbada”.
Y menciona: “En total dimos 3 vueltas, en la primera vuelta me llevé a 3 personas en la ambulancia de la funeraria, sacamos todo el equipo y arriba los heridos, y en la tercera, ya venían las ambulancias”.
Yo no escatimé, declara-no me preocupe por el equipo que traíamos, que era muy costoso, solo dije ‘déjalo ahí y vámonos’ afortunadamente regresamos y ahí estaba, y ya las ambulancias se encargaron de hacer su movimiento”.
Refiere que lo hacen con el interés de que la persona viva, a pesar de que mucha gente dice a través de memes en redes sociales ‘seguramente vas a salvar vidas, teniendo funeraria’ y el responde: “Créanme que sí”.
Dijo que a los 14 años inició como rescatista en la Cruz Roja Mexicana de Nuevo Laredo, así como en Comisión Nacional de Emergencia y en Monclova, en grupos de Bomberos y Ángeles Voluntarios y menciona: Lo trae uno en la sangre.
PROCEDEN A LEVANTAR CUERPOS
Recuerda que cuando el área estaba libre de lesionados procedieron a realizar el levantamiento de cuerpos para trasladarlos a la Funeraria La Paz de la Colonia El Pueblo, incluso, que recibieron el apoyo de la Escuela de la Cruz Roja Mexicana y hasta de Servicios Periciales.
“Nosotros trasladamos 16 de los 28, luego los Agentes del Ministerio Público me dijeron ¿tienes las ambulancias disponibles? Les dije si, y me dijeron ‘hay cuerpos en tal funeraria’ taímelos todos, es una orden que estén aquí”.
Refiere que llevaron a los 28 cuerpos a la funeraria La Paz de la Colonia El Pueblo en Monclova, donde los familiares tomaron la decisión de decir ‘yo quiero en esta funeraria’ y se quedaron 24 cuerpos.
Y menciona: “Fue impresionante. Yo tengo casi 42 años en la funeraria y cada muerte es diferente. Hay miles maneras de morir, no tiene uno idea, algunas naturales, pero, Dios me ha dado la tranquilidad para tratar estos asuntos y reconfortar con apoyo a las familias”.
“Caray. Antes me daba mucha cosa platicarlo, pero, es una situación que se va pasando, se recuerda con gran aprecio, gran tristeza, gran amor y siempre que paso por el lugar saludo ¿Cómo te va?, ¿Cómo has estado? y en ocasiones he llegado”.
Y agrega: “Mucha gente creerá que estoy loco, pero, antes de tocar un cuerpo le digo: “Me mandó tu familia para arreglarte, para ponerte muy guapo, dame chancita de respetuosamente arreglarte para que te vayas bien guapo…hay mucha gente que no sabe que se va, esa es mi idea”.
Y declara: “La semana pasada estaba una pipa con amoniaco accidentada y dije ¡Ay Diosito!, haz que entienda la gente y no, varios se acercan, hay necios que dicen ‘no pasa nada’, no saben el grado de peligrosidad”.