Fabiola Sánchez
Con flores, coronas, globos, dulces y juguetes engalanaron las tumbas de los difuntos infantes en conmemoración al “Día de los Angelitos”; cientos de familias acudieron al panteón Guadalupe a depositar sus ofrendas florales en memoria a los niños que se han fallecido.
Este martes por la mañana el panteón aún lucía con poca afluencia en el interior y exterior, pero ya se observaba una gran cantidad de tumbas vestidas de flores, mientras otros sepulcros lucían limpios para recibir hoy a sus seres queridos.
En el pasillo principal del Camposanto, don Hilario Flores y la señora María de Lourdes, ambos adultos mayores, cargaban un ramo de flores el cual informaron a LA PRENSA DE COAHUILA, este sería depositado en la tumba de sus hijos fallecidos hace más de 30 años.
“Aunque pasen los años, mientras Dios nos conceda vida cada año seguiremos viniendo a dejar flores a la tumba de nuestros hijos y esta misma tradición le hemos inculcado a nuestros hijos aún con vida”, expresaron.
También en el interior del panteón se encontraba la señora Victoria Velázquez, quien con globos y juguetes decoraba el sepulcro donde reposan los restos de su hijo quien falleció por causas naturales hace años y a quien tuvo la dicha de tener en sus brazos solo unos meses.