Oscar Ballesteros
Un cerco sanitario tuvo que ser creado en la Unidad Médica Familiar 85 de Frontera tras detectar a 2 pacientes positivos a Covid-19 que se habían encontrado en la sala de espera, por lo que se mantuvieron a más de 20 derechohabientes retenidos hasta realizarles una prueba.
El bloqueo de los accesos de la clínica fue la primera medida tomada tras la detección de estos casos positivos en la UMF, posteriormente se les tomó una prueba a los derechohabientes que se encontraban dentro de las instalaciones, a la par del rocío de sanitizante.
La última medida les presentó una complicación a las personas, pues un derechohabiente que dio a conocer el hecho por redes sociales esta situación donde se encontraba encerrado y la cantidad de sanitizante les causaba dificultad para respirar.