Alexis Massieu
Mediante un par de pruebas supervinientes obtenidas por sus abogados, las empresas subsidiarias de AHMSA, conocidas como MINSA y CICSA, buscan ganar la demanda multimillonaria que presentaron en contra de la Comisión Federal de Electricidad, según dio a conocer el Juzgado Cuarto de Distrito donde se está llevando el juicio, el día de ayer.
Según salió a relucir, dentro de las actuaciones del juicio 38/2022, los representantes legales del Corporativo Industrial Coahuila, S.A de C.V., y Minera del Norte Sociedad Anónima, también de capital variable, presentaron como prueba un documento que hasta hace poco no tenían, el cual les fue expedido el pasado 4 de enero, sin especificar de qué tipo de documento se trata.
La anterior -trascendió- no fue la primera prueba de ese tipo que le hicieron llegar al juzgado federal, sino la segunda, siendo la primera igualmente del tipo documental, pero ofrecida el día 6 de diciembre del año pasado.
Con esas pruebas lo que buscan acreditar las empresas demandantes, entre otras cosas, es que la Empresa Productiva Subsidiaria Comisión Federal de Electricidad CFE, Generación VI, Distribución, División Golfo Norte, con residencia en la ciudad de Monclova, les debe 700 millones de dólares, como reparación del daño por la cancelación arbitraria del contrato mediante el cual se le surtía de carbón a la termoeléctrica en Nava.
La demanda que se presentó en contra de la CFE el 19 de septiembre del año pasado, según un comunicado de Altos Hornos de México, fue motivo de represalias por parte de la Comisión Federal de electricidad, a la cual ya se le había responsabilizado públicamente por obligar al cierre de MICARE con la cancelación de los contratos.