SAN BUENAVENTURA, COAHUILA. – Temerosos es como se encuentran vecinos de la colonia Amalia Solórzano, ante la enfermedad de uno de los vecinos identificado como Fredy, quien padece de esquizofrenia y ningún integrante de la familia se hace cargo del sambonense.
Fredy dentro de su enfermedad ha causado daños a sus vecinos, quienes tiene temor de intervenir, debido a que no se encuentra bajo tratamiento médico, ya que su madre falleció y era quien se hacía responsable de mantenerlo con su medicamento a tiempo.
«Falleció la señora y nadie se hizo cargo de él, ya hemos pedido apoyo y nadie viene a verlo, ni sus hermanos que viven en Monclova, ni de aquí del municipio, queremos que nos ayuden por parte de Salud Pública para ver si lo pueden internar, ya que se pone muy agresivo y la verdad si tenemos miedo de que nos haga algo en uno de sus arranques» mencionó la fuente.
Se trató de buscar un acercamiento con el área de Salud Pública, para ver los pormenores del caso, pero no se obtuvo respuesta por parte de la regidora de dicha área, ya que los vecinos solicitaban su colaboración para tratar de encontrar una salida.
«Por la condición de Fredy, no lo pueden tener en una celda, ni tampoco en Protección Civil, el necesita un hospital y solo hay en Saltillo, para eso buscamos el apoyo de salud del municipio, pero no tenemos respuesta y si tenemos miedo de ver que anda suelto y sin control Fredy» finalizó.
Por otra parte Ian Iracheta, informó que su casa ha sufrido daños en su estructura debido a que Fredy derrumbó parte de la pared de su barda, y ahora está afectando parte de la recamara del domicilio vecino.
Añadió que el domicilio de Fredy está a punto del colapso, ya que prácticamente con el paso de los días, lo ha dejado como si fueran unas tapias, por lo que ahora también Fredy, corre peligro de que le caiga los vestigios del domicilio sobre su humanidad.
Señaló que el por su parte tuvo acercamiento con la dirección de Protección Civil, para buscar una solución, pero que no está en manos de la dependencia atender la salud del enfermo mental.
«Su casa la tumbó poco a poco con pedazos de bloque, luego empezó a dañar la mía, sus hermanos repararon su parte, pero para mí casa quedó el hueco, ellos solo vienen el fin de semana a verlo, pero no lo quieren ingresar a una clínica por el costo que representa» señaló Ian Iracheta.