El estado de emergencia implementado en El Salvador para combatir a las pandillas, y que cuenta con un amplio apoyo público, se mantendrá hasta que todos los delincuentes sean capturados, esto tras aprobarse la minuta en el Congreso de El Salvador, incluso cuando las cárceles se llenen y las denuncias de abusos contra los derechos humanos aumenten.
«Se aprueba prolongar el régimen de excepción» por onceavo mes consecutivo, señaló el decreto apoyado por 67 de los 84 diputados del Congreso unicameral, controlado por el oficialismo, a pedido del gobierno de Bukele. «El país ya cambió, no vamos a dar un paso atrás, y es por los resultados exitosos que se están teniendo en la calle, en donde vamos a sacar a todos los pandilleros», dijo el presidente del Congreso, Ernesto Castro.
Desde que el presidente Nayib Bukele solicitó al congreso del país que aprobara un estado de excepción en marzo del año pasado, las fuerzas de seguridad han arrestado a más de 64 mil presuntos pandilleros y asociados. Las autoridades estiman que tienen alrededor de 10 mil arrestos más por realizar y la medida se ha extendido periódicamente.
«Mientras tengamos a estos homicidas y estos terroristas huyendo y escapando dentro del territorio nacional esta medida debe de continuar», dijo a Reuters el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, en una entrevista la semana pasada.