menú

viernes 10 de abril de 2026

>
>
>
>
>
1849 ~ Ataque de Apaches en Aguaje de la Rosita

1849 ~ Ataque de Apaches en Aguaje de la Rosita

Por: Willem Veltman & Luis A. Valdés Blackaller

(parte 2 de 3)

La semana pasada, en “Parte 1” de este relato, les platicamos de otro caso de rapto de niños españoles por parte de Apaches y Comanches: Miguel Múzquiz González nació en 1800 en Santa Rosa María del Sacramento (hoy Cd. Melchor Múzquiz, Coahuila), y de jovencito fue capturado por apaches mescaleros. Miguel se crio con ellos, y se casó con una mujer apache; en aprox. 1820 tuvieron un hijo, Pedro Múzquiz, más conocido por su nombre apache: Alsate. Pedro “Alsate” Muzquiz llegó a ser un importante jefe de la banda Chisos de los Apaches Mescaleros.

En enero 1850 el periódico nacional “El Siglo Diez y Nueve” publicó un reportaje: que en 21 diciembre 1849 una banda de apaches lipanes, mezcaleros, gileños y comanches, entre ellos el joven Alsate, se juntó en el Aguaje de La Rosita, a 60 km al norte de Múzquiz, haciendo preparativos para asaltar el pueblo de Muzquiz en la víspera de Navidad.

Parte 2 de 3

     .. “El señor Don Andrés de la Garza comandante de la fuerza de vecinos voluntarios de este valle que marchó el día 21 del corriente (ed. 21 diciembre 1849) sobre el pueblo de lipanes, mezcaleros, gileños y comanches que se haya en la sierra del Carmen, ….

Nuestros esforzados infantes esforzados sin detenerse, entraron también al mismo bosque donde el enemigo hizo pie; y después de sostenerse por ambas partes un fuego animadísimo, se notó que aquel acababa de ocupar unos fortines que encubría el mismo bosque.

Por tal motivo y con el fin de reconocerlos para ver la parte por donde con menos perdida podíamos continuar el ataque se mandó que nuestros soldados formaran en nuestra retaguardia, a diez pasos retirados de dichos fortines, lo que inmediatamente se verificó. Hecho ya el mencionado reconocimiento, se vio que la posición de los enemigos era formidable y para concluir con ellos, era necesario también sacrificar toda nuestra gente. No obstante, reunida ya, y desmontada toda nuestra caballería se determinó una nueva carga, la cual se dio con tal ardor y fuerza, que a pesar de estar cayendo muertos nuestros valientes contra los mismos fortines, el enemigo enarboló una bandera blanca, pidiendo con repetidas voces la paz.

El señor Castañeda dispuso que no se escuchara, ya por falta de confianza en su buena fe, ya por no tener las necesaria instrucciones para ajustarla, y ya también por no exponernos a que reconociera la debilidad de nuestra fuerza disponible, disminuida, ya en tales términos, por los muertos, los heridos y los que custodiaban a estos y nuestra caballada, que apenas podía contarse con treinta hombres. Por tales consideraciones, se continuó el fuego hasta que, desengañados de no poder concluir con los bárbaros en aquel punto, se ordenó nuestra retirada para colocarnos en una declinación de la loma a distancia de cien pasos de los fortines. Para hacer esta operación se situó entre los mismos fortines y nuestro campo, una línea de tiradores con la mira de no dejar descansar al enemigo, y la de ver si por la sed o el temor de otra carga continuaban la fuga, en la que podíamos cargar de nuevo reforzando nuestra gente con los treinta y tres hombres que quedaron en el tren de trastos y caballada, los cuales se mandaron traer luego.

Los indios y nuestros tiradores estuvieron haciendo fuego hasta como a las tres de la tarde, hora en que callaron enteramente las armas de los primeros. En vano esperamos que el enemigo saliese de su fortificación  para atacarnos o para continuar su fuga con la luz del día;  y entrada ya la noche, embargados con nuestros heridos y con nuestra caballada que no había donde amarrar por el despojo del campo; no teniendo más gente para atender a su seguridad que la muy necesaria, aun considerando reunida la que quedó en el tren, se determinó que durante la noche estuvieron solo a la defensiva, con el fin de evitar que los bárbaros nos echaran fuera la caballada con algún tiroteo o incendio del campo.

Reunida por la tarde la gente del tren, se nombró el servicio, destinándose en los lugares convenientes el todo de la fuerza y a fin de imponer al enemigo con demostraciones de no tener ninguna tentativa suya se escondieron varios hombres dentro de nuestro campo los cuales ardieron toda la noche: durante ella no se sintió más movimiento que el muy silencioso y pausado que hacían los indios al retirarse, en cuya ocupación y la de sacar los muertos y heridos que se les hicieron en los fortines y bosque se entretuvieron hasta la madrugada del día 25, oyéndose a lo lejos un llanto continuado. El mismo día 25 que aclaró, se nombraron algunos para que examinaran el campo lo que se efectuó en el más corto tiempo posible, por la necesidad de emprender temprano nuestra retirada, a causa de tener que hacer una jornada larga con nuestros heridos cuya situación era verdaderamente difícil.

Hecho el mencionado reconocimiento, salimos de retirada a las diez del día, trayendo consigo nuestros muertos y heridos.  Así es como concluyó una expedición que se pensaba llevar hasta los aduares mismos del enemigo; pero que no fue posible ejecutarlo por nuestro encuentro con el: así es también como la campaña que nos hacía en grande, según las noticias del joven cautivo, quedó enteramente deshecha: así es finalmente como prescindiendo de los muchos males de que por esta vez se ha librado el Estado se ha obtenido una victoria de los más brillantes en esta guerra.

La gloria con que se han ilustrado nuestros valientes vecinos unidos a los esforzados soldados de las colonias de San Vicente y Monclova Viejo, será de eterna memoria, no solo por haber medido sus armas con un enemigo audaz y superior en número, si no más principalmente por las terribles posiciones en que se defendió. Tres fusiles, cuatro carcajes, cuatro chimales, ochenta y cuatro fustes,  cuarenta y cinco frenos, veintidós cíbolos (búfalos), veintisiete jorongos, un rifle, treinta cobijas de lienzo blanco, setenta y una maletas, veintitrés bestias mulares, y trece caballares con una porción de garrero de menor cuantía: ocho muertos que quedaron tendidos en la ladera de la loma, cuyas cabelleras se quitaron y condujo la partida; dos muertos más que quedaron tendidos en la llanura por la izquierda y cuyos justificantes no se pudieron quitar por estar distantes del campo y hacerse ya demasiado tarde: un herido que se agarró y dijo ser cautivo aunque venia como guerrero, y muchos más muertos y gran número de heridos que se unieron al enemigo en el bosque y fortines donde sufrieron su principal mortandad, de los cuales no quedó ni uno solo por haberlos sacado en la noche; tal fue el glorioso resultado de nuestro sangriento combate. Por nuestra parte hemos tenido la sensible pérdida de dos vecinos muertos y nueve heridos: dos muertos y cinco heridos de la colonia militar de San Vicente: un muerto y ocho heridos de la colonia militar de Monclova Viejo: un caballo del vecino Don Rafael Valdez, muerto en la acción, una carabina del vecino Benedicto Urista, y cuatro fusiles más que se inutilizaron de balazos o golpes habidos en la misma acción.

Nuestros muertos y heridos han sido de valor con excepción de uno solo que sacó un flechazo. Aunque desde el principio de los fuegos nos hicimos de toda la caballada del enemigo, se despedazó todo a causa de los mismos fuegos, después de los cuales solo pudo reunirse la parte que queda expresada por haberse levantado el resto, los varios indios de caballería que huyeron a la llegada de nuestra infantería. Además de los ochenta y cuatro fustes represados, quedaron sin sacarse algunos que estaban muy inmediatos a los fortines, con los cuales, y con lo que ensillaron los enemigos, de justicia la noticia que da el cautivo herido de haber venido cien bárbaros de caballería y cuarenta y cinco de infantería, quienes se montarían en bestias que tendrían en el transito según pudo cobijarse por algunos lomillos que se encontraron en su campo.” …

~  a ser continuado la próxima semana ~

Contribución de: Willem Veltman & Luis Alfonso Valdés Blackaller, en colaboración con socios Arqueosaurios ~ Arnoldo Bermea Balderas, Francisco Rocha Garza, Juan Latapí Ortega, Oscar Valdés Martin del Campo, & Ramón Williamson Bosque.

Envíanos sus comentarios y/o preguntas a: [email protected]

Más Noticias

Israel y Hezbolá intensifican ataques; bombardeos ocurren en vísperas de conversaciones bilaterales
Las negociaciones entre ambos bandos están programadas para la próxima semana Los ataques entre Israel y el grupo político-militar libanés Hezbolá se intensificaron el viernes,...
EN COAHUILA FABRICAMOS LAS MEJORES CAMIONETAS DEL MUNDO: MANOLO
Asisten gobernador y alcaldes de Saltillo y Ramos Arizpe al autoshow de Stellantis en la CDMX Ciudad de México.- El Gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez...
Colombia aumentará al 100% los aranceles a Ecuador en respuesta a las medidas del gobierno de Noboa
La ministra de Comercio, Industria y Turismo aseguró que el Gobierno colombiano agotó todos los esfuerzos diplomáticos y mantuvo abiertos los canales del diálogo con...

Relacionados

Rescatan a menor en Zuazua; investigan privación de la libertad
Autoridades de Fiscalía General de Justicia de Nuevo León indagan...
Tiran bomba molotov contra la casa del director ejecutivo de OpenAI; hay un sujeto detenido
El sospechoso, que no ha sido identificado, huyó a pie...
Senadores del PRI proponen quitar ISR a medicamentos ante desabasto en Sistema de Salud
La propuesta de reforma propone permitir la deducción de medicamentos...
Wall Street cierra mixto con atención en Oriente Medio; termina la semana con ganancias
Las referencias terminaron dispares tras un dato de inflación estadounidense...
Motosicarios asesin4n a empresario restaurantero de origen chino en Chiapas; agresores logran huir
El hombre, identificado como Feng Huil, fue agredido a bal4zos...
Asesin4n a balaz0s a estudiante de la FES Cuautitlán
La FES condenó “los lamentables hechos en que perdiera la...

Suscríbete

Inscribete a todas nuestras noticias y avisos.