FRONTERA, COAHUILA.- Una oportunidad de volver a ver a sus hijos, así como la disponibilidad ante cualquier emergencia es lo que regresaron al señor Raymundo Jiménez, quien el pasado lunes extravió sus documentos cuando salió en busca de un apoyo para los adultos mayores; desde hace 2 años es que el hombre de 77 años no ha visto a sus 3 hijos en Estados Unidos.
Una oficial comprometida con su labor y un joven anónimo fueron quienes colaboraron con el acto de recuperación de la VISA tras ver la desesperación del adulto mayor que rompió en lágrimas, ya que eso significa la cercanía con sus 3 hijos quienes radican en el país vecino, esto sin una ciudadanía del país, lo que imposibilita que visiten México.
“La VISA significa que si de repente -Dios no lo permita- los sucesos imprevistos lleguen, como a mijo le suceda un accidente me sentiría yo desesperado de no verlos o que estuviera en algún estado terminal” manifestó Reynaldo, propietario de una tienda, la cual abrió producto de los ahorros que hizo uno de sus hijos trabajando en Estados Unidos.
Esto le reafirma el compromiso que tuvieron sus hijos con él y lo menos que podría hacer es visitarlos en cuestión de necesidad, por lo que estos documentos representan mucho para él; puntualizó y teme acerca de las enfermedades terminales debido a que, un nieto de 12 años falleció hace años motivos del cáncer.
La pérdida de este documento se dio una vez que Reynaldo iba en busca de un beneficio federal para adultos mayores en el gimnasio municipal Rodolfo Luna, que dejó los documentos en la parte exterior de su vehículo y cuando arrancó olvidó meterlos, motivo por el cual al conducir cayeron sobre la Carretera 30.
“El señor estaba llorando y muy desesperado, por lo que le dije que iría caminando por toda la zona aledaña al gimnasio preguntando casa por casa si alguien las había visto, cuando llegué le expliqué al señor que no lo encontré, pero le expliqué que lo subiría a mi Facebook y por ahí me contactaron, fue un chavo que me habló” narró Antonia Rodríguez oficial del gimnasio municipal.
Añadió que fue un joven que trabaja en una vulcanizadora quien se comunicó con ella tras ver la publicación, y el negocio se encontraba apenas a 2 cuadras de distancia de donde terminó su recorrido, una vez notificada del hallazgo lo citó al gimnasio a la par de Reynaldo para darle su papelería.
“Gracias a Dios recuperé todo de manos de una persona humilde, y lo que pude sacar de aquí, aunque sea de a tostoncitos le completé 500 pesos, era un joven muy humilde que incluso me dijo que le diera menos” fue la remuneración simbólica que entregó al joven, pues fue una segunda oportunidad de lograr ver a sus hijos.