Alberto Rojas Carrizales
Estudioso del sindicalismo, el ex dirigente obrero Ricardo Rodríguez Rocha en su análisis del desenlace de Altos Hornos de México ahora titulado crónica de una muerte anunciada, afirmó que el acabamiento de la Planta Coquizadora 1, cuyas últimas fumarolas las arrojó el jueves, la empresa ya vale mucho menos y aleja posibilidades de inversionistas en capitalizarla.
Dudo mucho, añadió el ex líder sindical de los obreros de la siderúrgica, – que haya ya inversionistas interesados en entrarle en AHMSA, ojalá lo haya, no quiero ser pesimista tampoco, pero lo veo muy difícil, al menos el precio bajará bastante porque la columna vertebral para producir acero son sus hornos, sus plantas coquizadoras y el BOF-
A seis días de la toma de ambas plantas siderúrgicas y a 72 horas de que la Planta Coquizadora quedó convertida en chatarra por falta de suministro de gas doméstico para mantener su temperatura habitual de 1200 grados porque un grupo obrero bloqueó las instalaciones, el ex secretario General de la Sección 147 de 1998 a 2002, cuestionó dónde está el Estado de Derecho.
-Los trabajadores pueden hacer cualquier cosa, manifestarse y hacer movimientos por falta de salario, pero a partir de la sentencia de quiebra ahí está el problema porque nadie les explicó que significa eso, lo cual es un estado de insolvencia, precisamente por eso se recurrió a la bancarrota porque ya no tenía dinero para pagar a acreedores y personal- explicó.
El también ex diputado federal y ex secretario de Trabajo del CEN del Sindicato Minero, añadió que, a partir de la sentencia de quiebra, la empresa debió enviar a los trabajadores a su casa aplicando el procedimiento regulatorio temporal de empleo, el cual es legal, que al menos hubiera amortiguado la situación.
La gente, expresó el entrevistado, dice que el dinero AHMSA lo tiene que ahí está, ¿pero cuál dinero si está en quiebra, además faltó mucho apoyo y que el presidente Andrés Manuel López Obrador volteara a ver el tema, ciertamente la acerera es privada, pero es de interés público y social porque representa casi 20 mil empleos directos, no hubo apoyo y don Alonso no soltó la empresa.
Al referirse al movimiento donde las plantas siderúrgicas están tomadas desde el martes anterior por algunos trabajadores lo que provocó el colapso de la Planta Coquizadora, dijo Rodríguez Rocha que todo eso carece de fundamento, convirtiéndose en un suicidio porque los implicados acabaron con su propia fuente de subsistencia de sus familias.
LA MANO DE NAPOLEÓN
Los trabajadores trabajan para sus familias no para ellos, pero ahí está metida la mano negra de Napoleón Gómez Urrutia a él nada le puede importar, los trabajadores tienen que entender que fue parido en pañales de sea, y así se crio, desayuna, come y cena en los mejores restaurantes de México no se la pasa nada mal, es un millonario con el fraude de los 55 millones de dólares, no tiene llenadera.
A napito, apuntó, – no le interesa que las comunidades queden convertidas en pueblos –fantasma- lo que se hace con la toma de AHMSA es un suicidio, hubo un trabajador que se declaró en huelga de hambre exponiendo su salud, aunque la realidad por las noches de echaba sus hamburguesas.
El martes por la mañana, un grupo de trabajadores inconformes por una deuda de 10 semanas de salario y prestaciones bloqueó las puertas, enseguida boicoteó el suministro de gas liposoluble a la Planta Coquizadora 1, la cual el jueves se colapsó ensombreciendo posibilidades de reiniciar operaciones las cuales están en parálisis desde el 23 de diciembre anterior.