EN EL PARQUE XOCHIPILLI
Por: Willem Veltman
La semana pasada, el dia 27 de julio 2023 para ser precisos, por ser su primer aniversario luctuoso, estuvimos recordando a nuestro viejo amigo y compañero José Manuel (“Pepe”) Luna Lastra: sus actividades importantes como colaborador y presidente de la Sociedad Monclovense de Historia, y como director de la Fundación Pape (y por consecuente responsable del Parque Xochipilli).
Y de eso hablaremos hoy, el Molino Holandés: ¿cómo se llegó a construer un molino en el Parque Xochipilli? Por allí de los años 2018 algun periodico de Monclova publicó un articulo totalmente errado, hacienda adivinanzas de que el molino habia sido donado por todo lo que uno se podría imaginar, menos lo correcto.
Cuando en 1991 los señores Ancira y Autrey con su Grupo GAN adquirieron la planta acerera de Altos Hornos de Mexico (AHMSA), se asociaron con una empresa acerera Holandesa, llamada HOOGOVENS (lo que por casualidad, traducido al español, significa Altos Hornos, igual!). Hoogovens iba ser el socio tecnologico de AHMSA, con el fin de modernizer la planta durante un periodo de 6 – 10 años, dependiendo de las extensions que podrían aplicar. Y asi sucedió que de enero 1992 hasta diciembre 1998 un equipo de Hoogovens Technical Services (HTS), variando en tamaño de 40 – 80 técnicos e ingenieros holandeses y canadienses, laboraba en conjunto con sus colegas mexicanos en la mejora de procesos de Planta I y Planta II de AHMSA. A principios del 1998 [un año antes de iniciar la Suspensión de Pagos de abril 1999, para su referencia] el grupo HTS se puso a pensar de qué manera podría agradecer al pueblo Monclovense por la gran amistad y aceptación recibida, y se decidió construir un molino holandés, en un lugar donde la gente lo podía observar bien. La oficina matriz de Hoogovens en Holanda nos asignó un presupuesto para el molino. El que escribe estas líneas, fue asignado como el responsable del proyecto, apoyado por los ingenieros Jacques Boeré, y Rob Huisman.
Como tal vez recuerdan, a principios del 1998 la Fundación Pape estaba construyendo el Parque Xochipilli 2. Surgió la idea de aprovechar ese proyecto, y construir el molino en el Parque 2. En febrero 1998 su servidor solicitó cita con el Lic. José Manuel (“Pepe”) Luna Lastra, para plantear la idea la cual fue muy bien recibida. Recuerdo bien que, en esa primera reunión Pepe al saber que me interesaban la arqueología y la historia, me regaló una copia del libro “La historia de Altos Hornos de México”, libro para el cual Pepe mismo colaboró en la edición. Y ahí empezó nuestra amistad y colaboración que iba durar 24 años, hasta el fallecimiento del gran amigo Pepe. A los pocos días nos pusimos a presentar el proyecto del molino a la Sra. Amparo Pape (QEPD), con el resultado que nos asignó un pedazo de terreno en la orilla del lago (que aún no contenía ninguna gota de agua), donde hoy día cruza la tirolesa.
De ahí en adelante el equipo holandés para la actividad de diseñar y construir el molino, y acondicionar el terreno del parque, colaboraba con un equipo que incluía “Los 3 Raúles”:
José Manuel Luna Lastra – director Fundación Pape /Parque Xochipilli
Raúl Torres – coord. de operaciones Parque Xochipilli
Raúl Acuña – arquitecto
Raúl Rodríguez Zertuche – gte. de Ingeniería de Proyectos, AHMSA
Ángeles Villarreal Villarreal – Herrería ROVISA
Carlos Cepeda de la Garza – Maderas Mundiales
La idea era construir el molino, a escala 60% de un molino real, y usar la estructura para acomodar una tiendita de refrescos y dulces. Se trajeron planos de construcción desde Holanda (Países Bajos), y con ayuda del arq. Raúl Acuña, originario de Monclova, se elaboró la ingeniería correspondiente, adaptada a la topografía del Parque Xochipilli. Ya estando en la última etapa de construcción hubo un cambio en los planes de construcción del parque, y la línea de 220V que iba alimentar las aspas del molino no se pudo realizar.
En mayo 1998 se elaboraron los primeros dibujos del molino, para diciembre 1998 ya estaba construida la estructura metálica, solamente esperando su forro de madera (foto anexa). En febrero 1999 se concluyó la construcción del molino, le sembramos tulipanes de Holanda alrededor, y se entregó la obra formalmente a la Fundación Pape. Lamentablemente, los tulipanes solamente aguantaron 2 temporadas, y se fueron reemplazando por flores y matitas de la región, más duraderas.
A través de los años el Parque Xochipilli con su molino holandés empezó a atraer la atención de gente foránea, y con buena razón: en un clima semidesértico como el de Coahuila – Chihuahua, uno no se espera topar con un área tan verde, con lagos atractivos, como lo que es el Parque Xochipilli. Este parque sigue recibiendo piropos de la gente que vienen “de paso” por la ciudad. Y merece que lo cuidemos bien.
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Contribución de: Willem Veltman, en colaboración con socios Arqueosaurios ~ Arnoldo Bermea Balderas, Juan Latapi O., Francisco Rocha Garza, Luis Alfonso Valdés Blackaller, Oscar Valdés Martin del Campo, Ramón Williamson Bosque.
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