El caminar acelerado de los consumidores fue para escapar de la ligera lluvia, mientras cargaban las cajas y bolsas conteniendo los artículos adquiridos en los establecimientos situados principalmente en calle Hidalgo desde Ocampo hasta Ildefonso Fuentes
Alberto Rojas Carrizales
LA PRENSA
A escasas horas de Nochebuena y celebración navideña y sin el bullicio de otros años cuando el circulante cambiaba intensamente de manos entre vendedores y compradores, muchos monclovenses efectuaron compras de última hora en el primer cuadro de la ciudad. La fría llovizna de la mañana no humedeció, ni enfrío la intención de adquisición de regalos.
No es el cuadro de otros tiempos cuando los transeúntes no cabían en las banquetas de la calle Hidalgo, pero el importante flujo de consumidores fue notorio en la localización de ropa, artículos electrónicos, calzado, juguetes, y otros artículos propios de la temporada. Rostros sonrientes, con indumentaria propia de la temporada.
La fría mañana nublada y con llovizna dio un toque navideño al primer cuadro de la ciudad, a diferencia de otros años cuando el sol arruinaba la temporada, por la calle entre el discreto bullicio la gente comentaba los planes desde la tarde del día 24 y hasta el 25 cuando se celebra la natividad del redendor.
El caminar acelerado de los consumidores fue para escapar de la ligera lluvia, mientras cargaban las cajas y bolsas conteniendo los artículos adquiridos en los establecimientos situados principalmente en calle Hidalgo desde Ocampo hasta Ildefonso Fuentes, niños brincando de alegría porque anticipadamente ya saben cuál será su regalo navideño.
Tampoco es el caos de consumidores dando vueltas y vueltas por las céntricas calles del centro de Monclova intentando desesperadamente conseguir un espacio de estacionamiento, pero si hay circulación vehicular y de flujo en los diversos sectores del comercio desde jugueterías, mueblerías y carnicerías.
Un saxofonista que sentado en un cajón de madera montó su escenario, dio un valor agregado a la temporada de estas fiestas, al interpretar melodías navideñas, concentrado en su trabajo, aguardaba que los peatones arrojaran alguna moneda en agradecimiento a la musicalización de la calle Hidalgo.