Fabiola Sánchez
LA PRENSA
El estanquillo de la Plaza Canónigo con más de 50 años de antigüedad deberá ser retirado debido a la transformación por la obra del Centro Histórico que se está realizando sobre la Calle Hidalgo.
El negocio es propiedad de la familia Dávila ha pasado por tres generaciones y actualmente esta a cago de don Genaro quien, con profunda tristeza es a quien le ha tocado desmantelar la estructura y esperar ser reubicado.
“Estoy esperando que vengan los de comercio para ver donde nos van a reubicar, por lo pronto estamos preparándonos, porque estamos conscientes que tenemos que movernos de lugar”.
Manifestó que, con anterioridad ya había tenido que desmontar las láminas para que se efectuarán algunas obras como recarpeteo, subterranización de algunas servicios y obras de drenaje, sin embargo, a diferencia esta vez por el proyecto no podrá volver al mismo sitio.
Comentó que, esperan que las autoridades sean flexibles y se le permita reubicarse en un área cercana donde el Estanquillo pueda continuar marcando su historia y heredándose a la familia.
Detalló que, su abuelo Patricio Dávila fue quien tuvo la iniciativa de instalar su negocio en ese lugar y con gran sacrificio construyó la estructura de lámina, posteriormente uno de sus tíos quedo a cargo y hace algunos años paso a su cargo.