Como prueba presentan escuadra Glock, una navaja, ponchallantas y varias bolsitas con “cristal”

Alexis Massieu

La Prensa

Por apuntar y tratar de matar a un elemento del Gatem, con una escuadra Glock, calibre 40, un vecino del municipio de Nadadores fue arrestado y presentado ante un juez penal el día de ayer, para iniciar con el proceso legal en su contra, por la tentativa de homicidio, además de los delitos de posesión simple de narcóticos y el uso indebido de objetos destinados a la seguridad pública.

Se trata de Rubén “N”, quien según la acusación que realizó en su contra el Ministerio público, fue detenido el pasado miércoles 3 de abril, en la colonia Benito Juárez, del referido municipio de Nadadores, cerca de las 4:00 horas.

Todo comenzó, cuando los elementos del Grupo de Armas y Tácticas Especiales del Municipio, al circular por la carretera 30, a la altura del ejido El Vampiro, recibió un reporte de personas armadas a bordo de un vehículo en la referida colonia, saliendo rumbo de aquel lugar, y al llegar a la calle Raymundo Moreno, se percataron de una persona vestida de negro que portaba un chaleco táctico y llevaba consigo una bolsa, la cual al verlos comenzó a correr.

Fue a la altura de la calle 25 de Marzo, donde la patrulla le dio alcance al sospechoso, momento en el que este, tras arrojar la bolsa, sacó el arma de fuego de entre su ropa, y apuntó a la cabeza del oficial que viajaba como copiloto, jalando el gatillo de la Glock, la cual falló de tal manera que el proyectil se quedó atascado en el cañón.

Los policías descendieron de la unidad para asegurar al presunto gatillero, quien trataba de destrabar el arma, pero al no poder hacerlo, optó por sacar una navaja, con la cual trató de asestarle varios cortes al mismo oficial que había tratado de dispararle, a la altura del cuello, al cual pudo alcanzar solamente en una ocasión, con un tajo que para su buena suerte fue a dar en el chaleco antibalas.

Tras someter a Rubén “N”, durante la revisión corporal se descubrió que entre sus pertenencias traía 17 bolsitas con droga, la cual es conocida como cristal, y en el laboratorio de los peritos se clasificó como metanfetaminas, con un peso de 7.83 gramos.

Además del chaleco táctico con la placa balística que portaba, el cuchillo, y el arma de fuego con cacha negra que tenía escrita una leyenda en inglés relativa al Valhalla, se aseguró también la bolsa negra y gruesa que había arrojado aun lado (de las reutilizables que se usan en los supermercados), la cual contenía 11 ponchallantas. 

Cuando el juez le dio la oportunidad de declarar, el imputado hizo valer su derecho a guardar silencio, y por consejo de su abogado, solicitó 144 horas como plazo para preparar su defensa, la cual ya había presentado dos testimonios de la madre y hermana de Rubén, “N”, quienes dijeron que el arresto había ocurrido de manera diferente, no en la calle, sino adentro de su domicilio.

Será el próximo 9 de abril, que se lleve a cabo la segunda parte de la audiencia inicial relativa a la causa penal 342/2024, para decidir si al presunto pistolero, se le vincula o no a proceso, y mientras tanto se define su situación legal, permanecerá tras las rejas, dado que se le impuso la medida cautelar de la prisión preventiva, al considerar; que en libertad, representaría un peligro para la sociedad.

Publicado por Rocío Ledezma