Desencadena caos que se extiende desde la avenida Acereros hasta la carretera 30, donde impacta contra camellón
Luis Ángel Estrada
La Prensa
Bajo la aparente influencia de una sustancia tóxica, un individuo desató una frenética movilización policial en las horas finales del martes, desencadenando un caos que se extendió desde la bulliciosa Avenida Acereros hasta la Carretera 30, con libramiento Carlos Salinas de Gortari.
Identificado como Emir Medellín, de 47 años y residente de la colonia Praderas al sur de la ciudad, el hombre se convirtió en el epicentro de la agitación. Todo se desencadenó cuando Medellín, a bordo de un Vento Volkswagen color guinda, desafiaba las leyes de la prudencia y la seguridad vial, zumbando por la Avenida Acereros a una velocidad imprudente y sin las precauciones debidas.
Los agentes de la ley intentaron detenerlo, instándolo a poner fin a su temeraria travesía. Sin embargo, haciendo caso omiso a las advertencias, el intrépido conductor continuó su recorrido con destino al vecino municipio de Frontera, provocando así la intervención de las autoridades fronterizas.
La peligrosa travesía de Medellín se extendió por toda la extensión de la carretera 30, llegando a su dramático clímax cuando su vehículo colisionó con el camellón central, poniendo fin a su vertiginoso viaje. A medida que los policías se aproximaban, el perturbado individuo alegó simplemente buscar su camino de regreso a casa, justificando sus acciones con una vida marcada por las adversidades.
No obstante, la excusa no fue suficiente para el escrutinio de la ley. Los agentes procedieron a su arresto y posterior traslado a disposición del juez calificador del municipio de Monclova, donde la justicia determinaría el curso de acción adecuado ante tan imprudentes actos.