En el Pueblo Mágico de Parras de la Fuente
Los Amigos de Parras y un grupo de danzantes dieron la bienvenida al Sol el 8 de abril de una manera única y muy especial: conjugando danzas, religión y buena vibra
Por: Roberto Ulíbarri
LA PRENSA
El pasado lunes 8 de abril, los mexicanos fueron testigos del fenómeno astronómico Eclipse Total Solar, el cual fue apreciado por millones de personas que se reunieron en Coahuila, Chihuahua, Durango, Nayarit y Sinaloa estados que por su favorable situación geográfica fueron los idóneos para poder contemplar plenamente este hermoso regalo de la naturaleza, que no se repetirá sino hasta el 30 de marzo de 2052.
Dada la importancia y la relevancia del también llamado el Gran Eclipse Mexicano 2024, este hecho histórico no pasó desapercibido en el Pueblo Mágico de Parras de la Fuente.
El Grupo Amigos de Parras encabezado por Juana María Alejo Marines, decidió que el 8 de abril, no solo disfrutarían del fenómeno astronómico, sino tambien realizarían un ritual para darle la bienvenida al Astro Rey, que ese día se juntaría con la luna para dar pie al esperado eclipse.
Con hermoso ritual recibieron al Sol
Muy temprano por la mañana, alrededor de las de las 5:45 horas del 8 de abril decenas de parrenses estacionaron sus automóviles en las faldas del cerro Sombreretillo, para posteriormente subir cientos de escaleras y dirigirse a un predio que se encuentra a unos metros de la Iglesia del Santo Madero.
En el lugar, los parrenses, se reunieron con un grupo de danzantes caracterizados como indios, recordando los rituales que realizaron los ancestros para adorar al Sol y a la Luna, a quienes consideran sus dioses.
Ya ahí los danzantes ofrecieron incienso, colocaron sobre el suelo -mirando al sol- los frutos de la tierra, como sandias, guayabas, plátanos, uvas, agua en una jarra de barro, nueces e incluso tambien pusieron pan y vino, como una ofrenda de agradecimiento al Sol.
Al finalizar las danzas que emulaban a las tribus y etnias indígenas que habitaron Coahuila como los Chichimecas, los Irritilas y los Tubosos, -solo por mencionar algunas-, se procedió a interpretar canticos religiosos en honor al Sol, todos ellos en la lengua Náhuatl.
Si bien es cierto, tanto los danzantes indígenas, como los asistentes al evento no lo hicieron como un acto de adoración, sino más bien se trató -como señalan sus organizadores- “de recordar un ritual que les enseñaron a hacer sus ancestros y que ha permanecido hasta el día de hoy”.
Coincidió con cumpleaños de Debanhi
La celebración de la danza y la colocación de la ofrenda al Sol, coincidió con el cumpleaños de una de las danzantes; se trata de la joven profesionista Debanhi quien es originaria de Parras de la Fuente y que festejó con un ritual muy especial su onomástico.
Al concluir los rituales, tanto los danzantes, como los asistentes se colocaron alrededor de la festejada -quien estaba ataviada con una corona y un collar de flores y estaba vestida como indígena- le obsequiaban una flor, como regalo de cumpleaños.
Lo flor era colocada en el collar de hierbas que portaba en el cuello y le externaba el deseo de una larga vida, mucho éxito y sobre todo mucha salud.
¿Porque celebrar el ritual antes del eclipse?
En entrevista para la Prensa, Juana María Alejo Marines, explicó por qué celebrar este ritual.
“Porque debemos de sacudirnos todo lo anterior. Debemos de aceptar la obscuridad y caminar hacia la luz. Es un nuevo comienzo, para hacer muchas cosas, lo que falte por hacer y lo que haya que hacer, pues con toda la energía del sol renovada vamos seguir adelante”.
Podríamos decir que se juntaron todos estos factores para que este suceso histórico astronómico no pasara desapercibido. Lo que hicimos fue recibir el sol, al astro rey, quisimos recibirlo al sol agradeciéndole por todo lo que iba a dejar atrás y bendiciendo que nació, que volvió a salir y cumplió plenamente con el eclipse
Estamos conjugando la historia, el pasado, los ritos ancestrales, con la religiosidad de nuestros corazones y la esperanza de un mundo mejor para toda la juventud y la niñez”.