Gracias a las estrategias implementadas por los tres niveles de gobierno para limitar el tránsito, las caravanas masivas han disminuido significativamente
Alonso Crisante
LA PRENSA
FRONTERA, COAHUILA.- A pesar de que la migración sigue siendo un fenómeno relevante en el país, los flujos de personas indocumentadas en la Región Centro de Coahuila han mostrado una clara disminución en los últimos meses. Durante el 2023, las caravanas que llegaban a las ciudades de Monclova, Frontera y Castaños eran de entre tres mil y cuatro mil migrantes, incluyendo a mujeres, niños y adultos mayores. Sin embargo, en la actualidad, los grupos que transitan por la zona son significativamente más pequeños, con un promedio de entre 30 y 45 personas, y en ocasiones, se han observado hasta 300 migrantes reunidos.
El sacerdote Paulo Sánchez Valencia, de la Iglesia del Verbo Encarnado en Ciudad Frontera, atribuye esta disminución a las políticas implementadas por el Gobierno Federal para frenar el flujo migratorio. Según explicó, las caravanas han disminuido considerablemente en número y, en su mayoría, los migrantes llegan a través del ferrocarril. «El plan de control migratorio está dando resultados, y ahora las caravanas son mucho más pequeñas», comentó. Además, señaló que, ante las restricciones impuestas por las autoridades para impedir el uso de autobuses, muchos migrantes han recurrido al alquiler de vehículos para seguir su trayecto. «Los migrantes se han visto obligados a rentar autos para continuar su camino, lo cual les permite mayor movilidad y eludir los controles», añadió.
A pesar de la reducción en los grupos migrantes, la Iglesia continúa siendo un pilar importante para ofrecer apoyo humanitario en la región. Con el apoyo del municipio de Frontera, la parroquia del Verbo Encarnado sigue brindando asistencia básica a quienes lo necesitan, ofreciendo alimentos, ropa y un lugar para descansar. No obstante, el padre Paulo destacó que la ayuda proporcionada es momentánea, ya que, por motivos de seguridad y política, no se permite que los migrantes se queden en el lugar más de lo necesario. «Les damos auxilio momentáneo, pero su meta es llegar a Estados Unidos antes del 23 de enero», dijo el sacerdote, quien también mencionó que la mayoría de los migrantes que pasan por la parroquia tienen la esperanza de llegar a su destino lo más rápido posible.
El sacerdote también reflexionó sobre la importancia de mantener la dignidad de los migrantes, especialmente de aquellos que viajan con niños. En una reciente reunión celebrada en Monterrey, se hizo un llamado a priorizar la humanidad de los migrantes y a ofrecerles condiciones de vida más dignas durante su tránsito. «Cuando hay niños de por medio, debemos asegurarnos de que reciban el trato más humano posible. Las familias migrantes enfrentan muchas dificultades, y nuestro compromiso es apoyarlos en todo lo que podamos», señaló Paulo Sánchez.
Por otro lado, el gobierno municipal de Frontera ha redoblado esfuerzos para garantizar que los migrantes que cruzan la región no pasen por situaciones extremas. Aunque la disminución de caravanas es un alivio, las autoridades locales siguen atentos para brindar ayuda humanitaria y trabajar de la mano con la Iglesia para asegurar que no se vulneren los derechos de los migrantes en su paso por la región. Se mantiene la disposición para dar apoyo en todo momento, ya sea con alimentos, ropa, o acceso a servicios de salud, en la medida de lo posible.
A pesar de las políticas federales para reducir la migración, la realidad es que la necesidad de atención inmediata sigue siendo una constante. Las pequeñas caravanas que aún transitan por la zona no solo enfrentan obstáculos en el camino, sino que también deben lidiar con la incertidumbre de un destino incierto y la esperanza de encontrar mejores condiciones de vida en el norte del país.