Lanza insultos como respuesta a críticas en torno a su gobierno
Karla Cortez
La Prensa
MÚZQUIZ, COAHUILA.- La alcaldesa de Múzquiz, Tania Flores Guerra, vuelve a estar en el ojo del huracán tras responder con insultos a una publicación en redes sociales. Desde su perfil personal, la funcionaria calificó de «pendejada» el señalamiento que la acusaba de preferir ir de compras en lugar de participar activamente en la transición administrativa.
«Ojalá dejaras de publicar tanta pendejada mía y publiques lo que realmente estoy haciendo», escribió Flores Guerra, añadiendo una lista de supuestas acciones de su administración. Sin embargo, su mensaje no hizo más que avivar las críticas hacia su gestión, que ya ha estado bajo el escrutinio público por diversas controversias.
Cuestionada por nepotismo y opacidad
No es la primera vez que la alcaldesa enfrenta cuestionamientos. Uno de los episodios más sonados fue la viralización de fotografías de su hermano, el diputado Antonio Flores Guerra, a bordo de un lujoso Lamborghini en Sabinas. La ostentosa imagen no solo indignó a la ciudadanía, sino que también provocó la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien criticó públicamente la exhibición de privilegios en un contexto de desigualdad social.
Además, la falta de transparencia y el presunto manejo irregular de los bienes municipales han llevado a que los regidores del Cabildo de Múzquiz presenten una queja formal ante el Congreso del Estado. En su escrito, los regidores denunciaron la realización de dos sesiones extraordinarias de Cabildo, convocadas con apenas una hora de anticipación y celebradas en fin de semana, en las que se habría aprobado la venta de maquinaria municipal. Este hecho ha sido interpretado por muchos como una maniobra irregular para deshacerse de bienes públicos antes de la conclusión de la administración.
Faltan respuestas claras ante la entrega-recepción
A menos de un mes de dejar el cargo, Tania Flores Guerra, al igual que el resto de los alcaldes de Coahuila, se encuentra en pleno proceso de entrega-recepción de la administración. No obstante, su actitud confrontativa y la opacidad en la rendición de cuentas han generado preocupación entre los habitantes de Múzquiz, quienes temen que la alcaldesa esté intentando «blindarse» antes de su salida.
La entrega-recepción debería ser una oportunidad para aclarar el estado en que se deja la administración, pero hasta ahora, Flores Guerra ha preferido la confrontación pública a la transparencia. Su negativa a rendir cuentas claras, la falta de diálogo con los regidores y las acusaciones de venta apresurada de bienes municipales hacen dudar de la limpieza de este proceso.
¿Despedida con polémica o rendición de cuentas?
El próximo 31 de diciembre, Tania Flores Guerra dejará de ser alcaldesa de Múzquiz, pero su legado estará marcado por la confrontación, los señalamientos de nepotismo y la falta de transparencia. Los habitantes del municipio exigen claridad y rendición de cuentas, especialmente en torno a la venta de maquinaria pública y la forma en que se está llevando a cabo la entrega-recepción.
Con su reciente arrebato en redes sociales, la alcaldesa no solo ha exhibido su falta de control, sino también la incapacidad de atender con seriedad las críticas hacia su gestión. Para muchos, la respuesta pública de una funcionaria debe estar a la altura de la responsabilidad del cargo, no en el nivel de los insultos.
Si Tania Flores Guerra pretende salir sin más escándalos de su administración, tendrá que enfrentar las acusaciones con mayor transparencia y profesionalismo. La venta de bienes municipales y las decisiones de última hora no pueden quedar en la opacidad, pues de lo contrario, su salida será recordada como la de una alcaldesa que prefirió la confrontación antes que la rendición de cuentas.