Obispo Alfonso Miranda señala que la Iglesia implementará acciones concretas, principalmente en los sectores mas alejados
Karla Cortez
La Prensa
SABINAS, COAHUILA.- Ante los recientes actos de violencia, omisión de cuidados e incluso asesinatos de padres hacia sus hijos registrados en la región Carbonífera, el obispo Alfonso Gerardo Miranda Guardiola señaló que estos lamentables hechos están vinculados con problemas familiares.
El obispo mencionó que se han reportado casos de esta naturaleza tanto en la región Carbonífera como en el municipio de Allende, donde los padres se convierten en agresores dentro del entorno familiar. Explicó que este tipo de situaciones no solo afectan a las víctimas directas, sino que también generan un impacto emocional y psicológico profundo en los demás miembros de la familia y la comunidad cercana.
«Estos hechos nos hablan de problemas que tienen que ver con la familia, como la desintegración familiar y la falta de una relación sana en el hogar. Es un tema que se debe atender, ya que representa un foco de atención prioritario para nosotros», declaró el obispo. Destacó que el fortalecimiento de los lazos familiares y la promoción de una convivencia basada en el respeto y la comprensión son fundamentales para prevenir estas situaciones.
Asimismo, destacó que la violencia generalizada en el país, así como los conflictos armados, también afectan la convivencia y el respeto por la dignidad humana. La exposición constante a la violencia en los medios de comunicación y la falta de acceso a oportunidades educativas y laborales también pueden contribuir a la descomposición del tejido social.
Para hacer frente a esta situación, indicó que se están implementando acciones concretas, como la visita a sectores vulnerables, el apoyo directo a las familias y la presencia activa de la Iglesia junto a la comunidad. Estas actividades buscan fomentar la unidad familiar, ofrecer orientación emocional y espiritual, y brindar un espacio de apoyo y escucha para las personas afectadas por la violencia.