Con trabajos de limpieza y reparación, el emblemático centro recreativo vuelve a estar en óptimas condiciones para recibir a parrenses y visitantes
Por: Lucero Velázquez
LA PRENSA
Tras una serie de trabajos de mantenimiento, el emblemático Estanque de la Luz ha comenzado nuevamente a recibir agua, garantizando así su óptimo funcionamiento para la próxima temporada alta. Este histórico depósito de agua, convertido en un popular centro recreativo, ofrece a los visitantes un entorno ideal para la convivencia familiar, con chapoteaderos, palapas, asadores y áreas de juegos infantiles.
UN ÍCONO DE RECREACIÓN Y TRADICIÓN
Construido en el siglo XIX, el Estanque de la Luz cuenta con una extensión de 76 metros de largo, 71 metros de ancho y una profundidad de tres metros.
En temporada alta, llega a recibir hasta 1,200 personas al día, quienes disfrutan de sus aguas cristalinas, provenientes directamente de los manantiales de la sierra de Parras.
Gracias a su flujo constante, el agua mantiene una temperatura templada y conserva sus propiedades naturales, convirtiéndolo en el balneario recreativo más grande de la región.
MANTENIMIENTO INTEGRAL PARA MEJORAR LA INFRAESTRUCTURA
Con el propósito de garantizar la seguridad y mejorar la experiencia de los visitantes, el Gobierno Municipal de Parras llevó a cabo labores de mantenimiento en el estanque. Jorge Alberto Salazar García, director de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad, explicó que, por instrucciones del alcalde Fernando Orozco Lara, los trabajos incluyeron la limpieza y desazolve del fondo del estanque, lo que permitió eliminar sedimentos acumulados y aumentar su capacidad de almacenamiento de agua.
Asimismo, se realizó el sellado de secciones de piedra identificadas con posibles filtraciones, además de la reparación de las escaleras del estanque, que no habían recibido mantenimiento en más de ocho años. Durante este proceso, se soldaron y fijaron escalones en los muros, se sellaron grietas en los pisos de piedra y se reforzó la estabilidad de la estructura. También se repararon los barandales y se efectuó el mantenimiento de la compuerta reguladora del flujo de agua para riego.
PREPARADO PARA RECIBIR VISITANTES
El Estanque de la Luz, administrado por el municipio, es un sitio de esparcimiento apto para visitar en cualquier época del año. Su infraestructura, rodeada de frondosos árboles y una rica vegetación, ofrece amplias áreas para el descanso y la recreación familiar.
Con la finalización de las labores de mantenimiento, el estanque comenzó a llenarse nuevamente desde el pasado fin de semana, asegurando que esté en condiciones óptimas para recibir a locales y turistas.