La Prensa
Agencias
El avance de la inteligencia artificial sigue sorprendiendo al mundo, pero un desafortunado incidente en China ha puesto en duda la seguridad de los robots a largo plazo.
Lo que comenzó como una celebración tradicional del Festival de Primavera terminó en pánico cuando un androide de seguridad con IA perdió el control y se abalanzó violentamente contra los asistentes.
El inesperado evento fue captado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales, donde algunos usuarios lo catalogaron como una «advertencia del futuro», mientras que otros minimizaron el hecho como un simple fallo técnico.
¿Un ataque o un error de programación?
El robot, que vestía un chaleco rojo de identificación, fue visto en la zona de seguridad del evento, aparentemente realizando tareas de vigilancia. Sin embargo, de un momento a otro, se tambaleó y comenzó a moverse de forma errática, embistiendo contra la multitud que se encontraba en la primera fila.
Los asistentes reaccionaron con gritos de pánico y sorpresa, mientras algunos intentaban apartarse del camino de la máquina fuera de control. Testigos relataron que el robot golpeó a varias personas antes de que un grupo de agentes de seguridad interviniera para detenerlo.
Uno de los oficiales logró sujetarlo y desactivarlo manualmente, evitando así un incidente mayor. Aunque no se reportaron heridos graves, el evento dejó múltiples cuestionamientos sobre la integración de este tipo de tecnologías en espacios públicos.
¿Por qué ocurrió este accidente?
Aunque el pánico inicial llevó a muchos a especular sobre un posible «ataque» de la IA, expertos en robótica han aclarado que el incidente se debió a un problema mecánico y no a una agresión intencional.
Según especialistas, uno de los mayores desafíos en la actualidad para la robótica humanoide es la estabilidad. Estos robots están diseñados para caminar y mantener el equilibrio, pero cuando fallan, sus movimientos pueden volverse erráticos e impredecibles, generando la impresión de comportamientos agresivos.
Un ejemplo claro ocurrió en este caso: al perder la estabilidad, el androide trató de corregir su postura, pero en lugar de detenerse, avanzó de forma brusca contra el público, desencadenando el caos.