Autoridades preparan sanciones administrativas y penales; tras el último incendio registrado en un establecimiento de este tipo, el cual tardaron 2 días en sofocar
Susana Mendoza
La Prensa
En los últimos meses, los incendios registrados en recicladoras de la Región Sureste han generado graves afectaciones a la calidad del aire, además de representar un alto costo económico para sofocarlos, situación que ha encendido las alertas de las autoridades municipales.
El alcalde de Saltillo, Javier Díaz González, expresó su preocupación ante la recurrencia de estos siniestros, muchos de los cuales han ocurrido en centros de acopio que operan de manera clandestina y acumulan materiales altamente flamables, lo que complica las labores de los cuerpos de emergencia.
Uno de los casos más recientes ocurrió el pasado jueves, cuando un incendio en una recicladora movilizó a más de 100 elementos de distintas corporaciones, quienes trabajaron durante dos días para lograr sofocar las llamas. Los fuertes vientos y la gran cantidad de desechos acumulados dificultaron aún más las tareas de control y extinción del fuego.
Ante esta situación, el edil anunció que el Cabildo ya aprobó sanciones más severas contra quienes resulten responsables de este tipo de siniestros, incluyendo multas administrativas y procesos penales, tanto en zonas urbanas como rurales.
“Que lo sepan: aquellas personas que provoquen incendios, ya sean en áreas urbanas o rurales, se enfrentarán a consecuencias no solo administrativas, sino también penales”, advirtió Díaz González.
Agregó que se trabaja de manera coordinada con los órdenes de gobierno y Protección Civil, a fin de establecer un marco legal más estricto que permita aplicar penas ejemplares a quienes incurran en prácticas irresponsables.
El presidente municipal también señaló que muchas recicladoras clandestinas acumulan grandes cantidades de desechos y, en algunos casos, provocan intencionalmente los incendios para vaciar el terreno y volver a llenarlo posteriormente, sin ningún tipo de regulación.