Buscan reducir riesgos en Frontera mediante revisiones técnicas más estrictas en negocios con materiales inflamables y posibles fallas eléctricas
Alonso Crisante
LA PRENSA
FRONTERA, COAHUILA.– Ante los recientes incendios registrados en el primer cuadro de la ciudad, el Departamento de Protección Civil de Frontera intensificó las inspecciones en establecimientos comerciales, con el objetivo de prevenir nuevas emergencias y garantizar la seguridad de locatarios y clientes.
José Abraham Palacios Cedillo, titular de la dependencia, informó que se modificó el enfoque de las inspecciones para priorizar los negocios ubicados en el corazón comercial del municipio, donde los locales se encuentran muy próximos entre sí y el riesgo de propagación de un siniestro es elevado.
“El último incendio ocurrió en un negocio de botas, y semanas antes hubo otro en la plaza comercial Bella, donde se encuentra Aurrerá. Estos eventos encendieron las alertas”, detalló Palacios.
Las nuevas verificaciones incluyen una revisión detallada de las instalaciones eléctricas, cableado expuesto y el tipo de materiales almacenados, muchos de ellos de rápida combustión, como ropa, plásticos o cartón. De acuerdo con el funcionario, es común detectar extensiones eléctricas sobre mercancía inflamable, lo cual representa un riesgo crítico.
Además de los aspectos eléctricos, también se supervisa que los comercios cuenten con extintores en regla, señalización visible, y rutas de evacuación despejadas. En caso de encontrar irregularidades, se otorga un plazo de cinco días para corregirlas, acompañado de asesoría técnica por parte del personal de Protección Civil.
“Queremos prevenir, no sancionar. Por eso orientamos a los dueños sobre cómo corregir las fallas. Pero si no hay atención y el riesgo es alto, procedemos con multas o clausura”, advirtió Palacios Cedillo.
Si bien el enfoque actual se encuentra en el centro de la ciudad, las inspecciones se extenderán a talleres, balnearios y centros comerciales. La dependencia hizo un llamado general a los propietarios para que revisen sus instalaciones y mantengan sus espacios en condiciones seguras, promoviendo así una cultura de prevención ante riesgos mayores.
La estrategia combina firmeza con apertura al diálogo, buscando mejorar las condiciones estructurales de los comercios y reducir al mínimo la posibilidad de incendios que pongan en peligro a la población.