La suspensión de exportaciones a Estados Unidos provoca pérdidas económicas significativas para ganaderos de Coahuila y afecta el mercado nacional de carne
Alonso Crisante
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.- La ganadería en Coahuila atraviesa un momento crítico debido a la suspensión de exportaciones de ganado hacia Estados Unidos, una medida que ha causado severas pérdidas económicas y alterado el equilibrio del mercado nacional de carne. Esta situación, que se mantiene desde hace más de seis meses, afecta directamente a los productores locales, quienes ahora enfrentan la incertidumbre sobre cuándo podrán reactivar sus ventas internacionales.
Jesús María Montemayor Garza, secretario de Desarrollo Rural, explicó que la restricción responde a la detección del gusano barrenador, una plaga que ha provocado la suspensión temporal de la movilización del ganado hacia el vecino país. “Antes de esta medida, semanalmente se exportaban aproximadamente mil becerros, cuyo valor en el mercado estadounidense supera considerablemente al nacional”, comentó.
Actualmente, el kilogramo de carne de becerro de sangre europea se vende en México alrededor de 80 pesos, mientras que en Estados Unidos su precio oscila entre 130 y 140 pesos por kilogramo, lo que genera una pérdida de entre 30 y 40 pesos por kilo para los productores que solo pueden comercializar en el mercado local. En términos económicos, esto representa un impacto de aproximadamente ocho mil pesos por cada becerro de 200 kilogramos que no puede ser exportado.
Montemayor Garza indicó que esta situación también tiene repercusiones en las engordadoras del centro y norte del país, quienes ven afectado el precio de los becerros y la carne. Además, explicó que mientras en el mercado de exportación los becerros más ligeros tienen mayor valor, en el mercado nacional el peso del animal deja de ser un factor determinante, reduciendo el margen de ganancia para los productores.
Las autoridades de Coahuila mantienen comunicación constante con especialistas de la USDA, quienes visitarán México el 16 de junio para evaluar el problema y definir los próximos pasos que permitan restablecer la exportación y aliviar las pérdidas millonarias que acumula el sector.
El futuro del ganado coahuilense depende de la pronta solución a esta restricción sanitaria, ya que la reapertura del mercado estadounidense es vital para mantener la estabilidad económica y el desarrollo del campo en la entidad. Mientras tanto, productores y autoridades trabajan en estrategias para mitigar el impacto y buscar alternativas que permitan la supervivencia del sector ganadero local.