Celebran jornada de oración en la parroquia Verbo Encarnado. Este domingo partirán hacia Torreón para continuar la búsqueda que han mantenido años
Por Iván Villarreal
La Prensa
Con una oración cargada de esperanza y dolor, el padre Paulo Alfonso Sánchez Valencia, vicario regional foráneo y párroco de la parroquia del Verbo Encarnado, acompañó a las Madres Buscadoras de Monclova durante la misa de las 9 de la mañana, dedicada a respaldar su incansable lucha por encontrar a sus seres queridos. Este acto marcó el inicio de una nueva etapa para el colectivo, que se prepara para participar en una Jornada de Búsqueda en Vida en la ciudad de Torreón, Coahuila, con la firme convicción de no rendirse hasta hallar respuestas.
Nancy Ramón, integrante de las Madres Buscadoras de Monclova, explicó que el grupo partirá este domingo hacia Torreón para iniciar actividades el lunes con una caminata, seguida de visitas al penal de hombres y, al día siguiente, al penal de mujeres. Además, realizarán búsquedas en refugios, centros de rehabilitación y calles, pegando fichas de personas desaparecidas. “Todo esto tiene el fin de buscar a nuestros seres queridos”, afirmó Ramón. Actualmente, el colectivo está conformado por 37 familias, dos más que se sumaron recientemente, y espera que más personas se unan al ver su compromiso.
Aunque no se cuenta con un dato oficial sobre el número de personas desaparecidas en la región debido a trámites pendientes de la Constitutiva, la esperanza impulsa a estas familias. “Queremos y esperamos que en los penales se encuentren algunas personas de las que tenemos las fichas”, expresó Nancy, recordando que en otras ciudades, como en los Ceresos de Saltillo, se han localizado personas con fichas de desaparición, lo que les da ánimos para continuar. El colectivo también planea extender sus esfuerzos a Saltillo, iniciando en el Cereso de Baronial.
Durante la misa, el padre Sánchez Valencia dirigió un mensaje conmovedor, no a las autoridades, sino a la comunidad: “Hoy no vengo a señalar ni a declarar, vengo a pedir desde lo más profundo del corazón de una madre incansable en la búsqueda de su hijo”. Con un tono cargado de empatía, instó a los ciudadanos a compartir cualquier información, incluso de manera anónima, para ayudar a las familias. “No busco culpables, solo busco a mi hijo, a mi hermano, a mi padre, a mi ser querido”, expresó, haciendo eco del clamor de las Madres Buscadoras.
El sacerdote enfatizó la importancia de no normalizar la desaparición ni acostumbrarse al dolor de las familias. “No permitamos que otra madre, otro padre, otra familia, pasen este mismo infierno”, suplicó, llamando a la comunidad a unirse en solidaridad. En el marco de la festividad de Santa Rosa de Lima, pidió fortaleza para las madres que luchan sin descanso, destacando que su amor es “el bastión y la luz” que las mantiene en pie. “Este no es un discurso político ni religioso, es el grito de una madre, de un padre, de una familia que ya no puede más, pero que no va a rendirse”, afirmó.
La Jornada de Búsqueda en Vida en Torreón representa un paso más en la lucha de las Madres Buscadoras, quienes, respaldadas por la comunidad y la fe, se niegan a detenerse. Con cada caminata, cada ficha pegada y cada visita a un centro de reclusión, estas familias mantienen viva la esperanza de encontrar a sus seres queridos, mientras su mensaje resuena: “Si tienes voz, habla. Si sabes algo, ayúdanos”.