Kirguistán suspende el rescate de Natalia Nagovitsyna, alpinista rusa atrapada a 7,150 metros en el Pico Pobeda. Las condiciones hacen imposible salvarla.
Las autoridades de Kirguistán suspendieron definitivamente las operaciones de rescate para localizar con vida a la montañista rusa Natalia Nagovitsyna, de 48 años, quien quedó atrapada a más de 7,000 metros de altitud tras sufrir un accidente en el Pico Pobeda, la montaña más alta, y también la más peligrosa, del país.
El accidente ocurrió el pasado 12 de agosto, cuando Natalia se fracturó una pierna durante el descenso, luego de haber alcanzado la cima de esta colosal cumbre de 7,439 metros. Quedó varada en una tienda de campaña a 7,150 metros de altura, en un entorno hostil, temperaturas bajo cero, vientos huracanados y tormentas de nieve hacían imposible cualquier movimiento, incluso para los rescatistas más experimentados.
Search for #RussianMountaineer #NataliaNagovitsina, abandoned. Struck up at VictoryPeak, 22,965 feet, at #Kyrgyzstan with an injured leg. At -23° she is exposed to hypothermia, with last seen 3 days back via drone. Trying to save her, #ItalianMountaineer,Luca Sinigaglia died. pic.twitter.com/5Thy3P3rDf
— Dr. Subhash (@Subhash_LiveS) August 24, 2025
Un rescate imposible
Después de más de dos semanas de esfuerzos infructuosos, las autoridades kirguisas anunciaron que no hay esperanzas de encontrarla con vida.
“Según el análisis de los datos obtenidos y teniendo en cuenta una combinación de factores, especialmente las condiciones climáticas extremas y las especificidades de la zona, no se ha detectado ninguna señal de vida en el lugar en el que se halla Natalia Nagovitsyna”, comunicó oficialmente el Ministerio de Situaciones de Emergencia.
Varios factores hicieron inviable el rescate, comenzando por la altitud extrema que supera la capacidad operativa de los helicópteros militares, el terreno está plagado de grietas, avalanchas y aristas inestables, y el clima permanece hostil la mayor parte del día.
Un helicóptero ruso incluso se estrelló intentando acercarse a 5,000 metros, sin víctimas, mientras que otro modelo más ligero descartó volar por considerarlo demasiado arriesgado.
Russian #mountaineer #NataliaNagovitsina 47 has been marooned for ten days in atrocious weather on Victory Peak in #Kyrgyzstan with little food or water. The well-known climber was seen moving on drone footage as recently as three days ago, after she had been struck for a week. pic.twitter.com/7Oqr1v0CAa
— NEWSLINE (@SanjeevCrime) August 23, 2025
“Será casi imposible salvarla. Hay una cresta de tres kilómetros de longitud, y se necesitan al menos 30 personas en una situación así para rescatar a alguien desde allí”, explicó Alexander Pyatnitsyn, vicepresidente de la Federación Rusa de Montañismo.
Una cadena de sacrificios
El alpinista italiano Luca Sinigaglia, de 49 años, junto con el alemán Gunther Siegmund, alcanzó la tienda de Natalia durante los primeros días del accidente, le dejaron víveres, gas y un saco de dormir, pero el terreno impidió moverla, en un nuevo intento, Sinigaglia quedó atrapado en una tormenta, lamentablemente falleció el 15 de agosto por hipotermia y edema cerebral.
“Él nunca habría dejado a nadie atrás, y menos a Natalia, con quien compartía una profunda amistad. Fue un acto de gran valentía, aunque le costó la vida”, dijo su hermana, Patrizia Sinigaglia.
Nagovitsyna se encontraba en busca del prestigioso título de Leopardo de las Nieves, un reconocimiento reservado a quienes coronan las cinco montañas más altas de la antigua URSS. Ya había escalado el Pico Lenin, el Khan Tengri, el Korzhenevskaya y el Pico Comunismo, el Pobeda era el último.
En 2022, un documental relató cómo perdió a su esposo Sergei durante un ascenso al Khan Tengri, tras sufrir un derrame cerebral, Natalia se negó a dejarlo solo en la montaña, y pasó la noche junto a él a pesar del riesgo.
“No tenía miedo a m0rir. Tenía miedo a quedar discapacitada, a sufrir congelación, que me quitaran los brazos y las piernas, ¡y qué haría entonces! Ese era el peor castigo”, decía Natalia frente a la cámara.
Tiempo después, volvió al mismo lugar para colocar una placa en honor a su marido.
Pese a la decisión oficial de dar por concluido el rescate, su hijo, Mikhail Nagovitsyn, ha pedido que no se detenga la búsqueda.
“Mi madre sigue viva”, declaró, basándose en imágenes de dron en las que, asegura, ella se movía y saludaba desde su tienda.
Sin embargo, las autoridades sostienen que la última señal de calor en su ubicación fue registrada el 19 de agosto. El clima, cada día más hostil, ha cerrado definitivamente cualquier ventana de oportunidad y la recuperación de su cuerpo solo sería posible en primavera, cuando las condiciones lo permitan.
Natalia Nagovitsyna cumplió 48 años en la montaña, sola, a casi 23,000 pies de altura. Para su familia, aún hay esperanza, y para la comunidad montañista, queda la certeza de que su historia se inscribirá entre las más conmovedoras del alpinismo moderno.
Por Excelsior