Este original platillo fusiona la repostería con los sabores del chile en nogada, ofreciendo a comensales una experiencia gastronómica innovadora y festiva

Por: Monserrat Rodarte

LA PRENSA

En Saltillo, las fiestas patrias no solo se celebran con música, banderas y fuegos artificiales. También llegan a la mesa, donde los restauranteros se dan vuelo para consentir a los comensales con antojitos típicos, sazones caseros y, cada vez más, con creaciones inesperadas que arrancan sonrisas y despiertan curiosidad.

El pozole, las enchiladas, los tamales y los chiles rellenos nunca faltan en el menú de septiembre. Sin embargo, este año, un lugar al norte de la ciudad decidió ir más allá de lo tradicional y presentar una propuesta que ya da de qué hablar: la concha en nogada.

El postre parte de una concha de vainilla hecha en casa, suave y esponjosa, que en lugar de rellenarse de nata o cajeta se baña con la inconfundible crema de los chiles en nogada. Sobre ella, brillan las semillas de granada y nuez troceada, mientras que el clásico toque verde del perejil se sustituye con rebanadas de kiwi, aportando frescura y color.

Para cerrar con broche de oro, la receta se adorna con frutos rojos que equilibran lo dulce y lo salado, recordando la esencia del tradicional chile en nogada, pero en versión de repostería.

El resultado: una experiencia distinta que sorprende desde la primera mordida.

Los trabajadores del establecimiento explican que la idea surgió como una manera de rendir homenaje a los sabores patrios, pero con un giro original que invite a sus clientes a probar algo único durante septiembre. “Queríamos algo que recordara a México, pero que también dejara un recuerdo distinto en el paladar”, comparten entre risas.

El precio accesible y las porciones generosas han ayudado a que la concha en nogada se convierta en el atractivo de la temporada, atrayendo tanto a curiosos como a amantes de la cocina mexicana que no temen experimentar.

En un mes donde la gastronomía es protagonista, propuestas como esta muestran que la tradición no está peleada con la creatividad. Y en Saltillo, ya se sabe: el buen sazón siempre encuentra nuevas formas de vestirse de fiesta.

Publicado por Rocío Ledezma