En 2018-2019, duró 35 días, marcó un récord histórico; hoy Trump afronta por cuarta ocasión la parálisis del Gobierno federal
Por Staff/EFE
La Prensa
EU.- La falta de acuerdo entre republicanos y demócratas en el Congreso provocó un cierre del Gobierno de Estados Unidos, el primero desde 2018.
Este mecanismo se activa cuando no hay presupuesto aprobado para financiar a las agencias públicas y, en consecuencia, miles de trabajadores federales quedan suspendidos sin recibir sueldo mientras otros continúan laborando sin paga hasta que se resuelva la disputa política.
Para la ciudadanía, el cierre significa que servicios considerados “no esenciales” se detienen: museos, parques nacionales, investigaciones científicas y buena parte de la burocracia administrativa dejan de operar.
Otros servicios clave como el ejército, aeropuertos, la seguridad fronteriza y los programas de seguridad social continúan, aunque sus trabajadores tampoco reciben su salario de inmediato.
La U.S. Travel Association advirtió que un cierre podría costar 1,000 millones de dólares (mdd) a la semana en pérdidas para la economía estadounidense, principalmente por afectaciones al turismo, aerolíneas y operadores de viajes.
Esto genera un escenario con familias sin ingresos temporales, trámites detenidos y empresas con contratos públicos paralizados.
Congreso, sin acuerdo presupuestario
Hasta el martes, los republicanos solo lograron agenciarse dos de los siete votos demócratas que necesitaban en el Senado para aprobar un paquete de financiación provisional que habría mantenido plenamente operativo al Gobierno otras siete semanas.
Por su parte, los demócratas tampoco lograron los 13 apoyos que requería su propuesta presupuestaria, que destina más financiación para la sanidad y que, al igual que el proyecto de ley republicano, fue rechazada hoy mismo en la Cámara Alta.
Para brindar los sufragios necesarios al paquete republicano los liberales han dicho que necesitan que se renueven subsidios del programa Obamacare que expiran este año y que se revoquen recortes en materia sanitaria incluidos en la gran ley de rebaja fiscal y presupuestaria que impulsó el presidente Donald Trump, algo que los conservadores solo quieren negociar una vez se aprueben las partidas económicas.
La clave reside ahora en cuánto durará esta suspensión parcial de operaciones de las agencias federales, que de momento no afecta a los servicios básicos en el país.
Trump ha enfrentado cuatro cierres, el último, el más largo en la historia
La situación revive el recuerdo del cierre de finales de 2018 y principios de 2019, que duró 35 días y se convirtió en el más largo de la historia de Estados Unidos. En aquella ocasión, 800,000 empleados públicos trabajaron sin cobrar, aeropuertos sufrieron retrasos por falta de personal y múltiples programas de asistencia quedaron en pausa, lo que dejó una huella económica y política.
El cierre, motivado por diferencias sobre el acuerdo para destinar 5,700 mdd para construir un muro en la frontera con México, terminó con un acuerdo temporal. Tras retrasos en aeropuertos de Nueva Jersey, Filadelfia y Atlanta, motivados por trabajadores que se reportaron enfermos, Trump cedió al presupuesto, sin obtener fondos para el muro.
Con el actual episodio, Donald Trump suma cuatro cierres gubernamentales durante su presidencia, con los dos restantes también en 2018: el primero duró tres días, entre el 20 y el 22 de enero, por la decisión del partido demócrata de incluir subsidios a inmigrantes que llegaron al país siendo niños, conocidos como dreamers. El tercero, ocurrido en febrero del 2018, duró solo unas horas.
Quince crisis y una docena de cierres desde 1980
Desde 1980 se han registrado alrededor de 15 crisis presupuestarias, incluida la actual, que afectaron la aplicación del gasto público. De ellas, 12 derivaron en cierres parciales del Gobierno federal.
En comparación, otros mandatarios han enfrentado cierres más breves y menos frecuentes. Ronald Reagan, por ejemplo, lidió con ocho, aunque de menor duración, mientras que Bill Clinton enfrentó dos en los noventa. Barack Obama vivió uno en 2013, y Joe Biden, ninguno en su mandato.
La experiencia histórica muestra que los cierres pueden durar desde horas hasta semanas. En 1995 y 1996, durante el gobierno de Clinton, las pugnas con el Congreso republicano cerraron la administración por un total combinado de 26 días. El récord, sin embargo, lo mantiene Trump con los 35 días de 2018-2019.