Inspectores municipales cerraron “Inhumaciones Barragán” luego de varias denuncias vecinales; el negocio operaba sin licencia y realizaba cremaciones nocturnas en una zona habitacional de
Torreón
Alonso Crisante
LA PRENSA
TORREÓN, COAHUILA.– La Dirección de Inspección y Verificación Municipal clausuró el crematorio
y centro de embalsamamiento “Inhumaciones Barragán”, luego de comprobar que operaba sin
licencia de funcionamiento y en condiciones irregulares que provocaron molestia y preocupación
entre los habitantes de la zona.
El operativo se llevó a cabo tras varias denuncias ciudadanas recibidas a través del número de
emergencia, donde vecinos del sector alertaron sobre olores fétidos que emanaban del inmueble
ubicado en la calle García Carrillo número 860, entre las avenidas Victoria y 6 de Octubre. En
respuesta, elementos de la Dirección de Seguridad Pública acudieron primero al lugar para
verificar los reportes y confirmar la veracidad de las quejas.
Una vez corroborada la situación, se notificó a los inspectores municipales, quienes realizaron una
revisión exhaustiva en las instalaciones. Durante la inspección se detectaron diversas anomalías,
entre ellas la falta de la licencia de funcionamiento para el área de preparación de cuerpos, así
como incumplimientos a los lineamientos de seguridad y protección civil.
El titular de la dependencia, Pablo Fernández Llamas, informó que el negocio había iniciado
operaciones apenas tres semanas atrás, dentro de una zona habitacional donde además de
viviendas existen dos planteles educativos y un centro de atención para adultos mayores. La
ubicación y las deficiencias del establecimiento representaban, dijo, un riesgo sanitario evidente.
Entre las observaciones registradas, vecinos denunciaron que las cremaciones se realizaban
durante la noche, con el uso de equipos instalados sin autorización. Además, relataron que el
personal del sitio lavaba utensilios de trabajo en la vía pública y arrojaba agua residual sobre la
banqueta, lo que incrementó la preocupación por posibles afectaciones a la salud.
Tras documentar las irregularidades, los inspectores levantaron el acta correspondiente y
colocaron los sellos de clausura en la entrada principal del negocio. Los propietarios deberán
cubrir una sanción económica y, en caso de pretender su reapertura, deberán acreditar los
permisos necesarios y contar con el uso de suelo apropiado para ese tipo de actividad.