DAN SENTENCIA HISTÓRICA A DOS SECUESTRADORES DE MONCLOVA
Juez condena a los plagiarios a 100 años de prisión y ordena abrir una nueva investigación en contra la madre de uno de los sentenciados
Alexis Massieu
La Prensa
A pasar 100 años en prisión y pagar una multa de un millón 600 mil pesos, fueron condenados el día de ayer dos secuestradores, que en el año 2023 sacaron a la víctima de un domicilio en el sector oriente de Monclova, para intercambiarlo por el amor de la ex novia de uno de ellos, diciéndole mediante una videollamada a la hermana del plagiado, que si no accedía, le cortarían la cabeza.
Se trata de Víctor Manuel, y Carlos Antonio “N”, dos de los cuatro implicados en el secuestro de quien fue identificado como Roberto Carlos, un joven al que sacaron por la fuerza de una casa localizada en la calle 6 de la colonia Revolución, la tarde-noche del 26 de abril del 2023, aproximadamente a las 20:30 horas.
Según lo demostraron los agentes de la Fiscalía, Sofía Martínez y Alejandro Reyes, durante un juicio oral que duró una semana y media, Carlos Antonio “N”, y sus cómplices, incluido Víctor Manuel, se llevaron a la víctima a la casa de su madre en la calle Retablos del fraccionamiento El Campanario, abordo de una camioneta GMC, Yukon de color negro, donde al verlos llegar, ella les pidió que se llevaran a la víctima a otra parte.
Esta vez, los secuestradores condujeron al afectado, hasta la parte más alta de la loma del Cristo del Consuelo, ubicado aproximadamente a 100 metros de distancia del domicilio en el que habían estado momentos antes, distancia que cruzaron a pie, sin importarles que pudieran verlos.
En este último lugar, Carlos Antonio “N”, le envió una fotografía de la víctima—visiblemente golpeado—a su ex novia Jazmín Aracely, para enseguida hacerle una video llamada en la que le dijo: que si no regresaba con él, iban a matarlo, y que si no accedía a reanudar su relación, o le llamaba a la policía, le cortarían la cabeza.
Alertado por sus familiares, de que ya los andaba buscando la policía, Carlos Antonio “N”, y sus tres cómplices, incluido Víctor “N”, decidieron liberar a Roberto Carlos, lo cual—legalmente—no los libró de recibir una de las penas más altas que se han impuesto históricamente en la región Centro-Desierto.
En esta última etapa del juicio, en la que el Juez Nelson Ulises Herrera dio a conocer la pena que se le impondría a los sentenciados, para la imposición de los 100 años de cárcel, se tomó en cuenta está el daño psicológico que se le causa a las víctimas con este tipo de delitos, que amenazaron con decapitar al joven plagiado, y que el secuestro lo cometieron cuando aún había luz natural, sin importarles ser vistos por otras personas.
Cabe señalar que otro de los cuatro implicados en el secuestro, también será enjuiciado, pero su proceso legal se encuentra en una etapa diferente, y por eso aún no ha sido sentenciado.
En el caso de Carlos Antonio “N”, salió a relucir que tiene pendiente otro juicio por un intento de homicidio, en el cual ya había sido condenado, pero como tuvo una defensa muy mala por parte de su abogado, el juicio se va a realizar de nuevo por orden de un tribunal que revisó su caso.
Las investigaciones hechas por la Fiscalía General del Estado sacaron a relucir que los sentenciados decían pertenecer a un grupo de la delincuencia organizada, y trabajar al amparo de diversas corporaciones policiacas.
UNA NUEVA INVESTIGACIÓN
Durante la celebración del juicio oral en contra de Carlos Antonio “N” y su cómplice, salió a relucir que la madre de este acusado, de nombre Ana Victoria, tuvo conocimiento de todo lo ocurrido, y podría haber participado en la comisión de uno o más delitos, como fue cuando presuntamente, alertó a su hijo y al resto de los implicados, de que ya los andaba buscando la policía.
Por esa razón, el juez le indicó a los agentes de la Fiscalía General del Estado, que abrieran una investigación en su contra, incluyendo las amenazas y agresiones que se denunció por parte de las víctimas, les hicieron los familiares del sentenciado, inclusive en el exterior del juzgado, al momento en que se estaba celebrando el juicio oral.