El instituto confirmó que a inicios de 2026 comenzarán los trabajos para recuperar el panel dañado durante el saqueo ocurrido en el Pueblo Mágico
Óscar Ballesteros
LA PRENSA
CUATRO CIÉNEGAS, COAHUILA.– Luego del devastador saqueo que fracturó parte de un muro rocoso con figuras milenarias en la sierra de Cuatro Ciénegas, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó que en los primeros meses de 2026 comenzará la restauración de las pinturas rupestres dañadas, consideradas entre las más antiguas del norte de México.
El delegado del instituto en Coahuila, Francisco Aguilar Moreno, informó que los recursos para la intervención ya fueron autorizados por el seguro, lo que permitirá poner en marcha el proyecto a comienzos del próximo año.
“El tema de Cuatro Ciénegas ya está autorizado. Se metió al seguro, el seguro lo etiquetó y el recurso está disponible para atenderlo”, precisó el funcionario.
La restauración estará a cargo de la especialista nacional en conservación del patrimonio gráfico rupestre, quien ha encabezado proyectos en Palenque y en la Cueva de las Monas, en Chihuahua. Llegará acompañada de un equipo técnico que permanecerá en el sitio entre cuatro y seis meses, con la meta de recuperar el panel principal y atender otras zonas afectadas por el saqueo.
Actualmente, el INAH coordina la logística necesaria para la estancia del grupo en Cuatro Ciénegas, incluyendo hospedaje, traslado de herramientas y adquisición de materiales especializados. Aguilar Moreno detalló que varios insumos deben comprarse en la Ciudad de México, como pigmentos, resinas y agua destilada, indispensables para los procesos de conservación. “No se puede usar cualquier cosa; el tipo de materiales determina la durabilidad y estabilidad del color”, explicó.
El ataque al sitio ocurrió a inicios de 2025, cuando desconocidos utilizaron herramientas eléctricas para desprender una figura con forma de mano, causando daños irreversibles en parte del frente rocoso. La Fiscalía General de la República mantiene abierta una carpeta de investigación por delitos contra el patrimonio arqueológico, mientras el INAH presentó otra denuncia por la venta de piezas paleontológicas detectadas en redes sociales.
Las pinturas, ubicadas en un área de difícil acceso, forman parte de una galería rupestre con más de cinco mil años de antigüedad, donde se han identificado representaciones humanas y de animales. Por su relevancia histórica y el nivel de deterioro, el caso se convirtió en una prioridad nacional de conservación.
Aguilar Moreno adelantó que el proceso será documentado y compartido con la ciudadanía. “Queremos que la gente vea lo que se está haciendo, que sepa que este patrimonio se está recuperando y protegido por expertos”, dijo.