Un espectáculo poco frecuente se registró en el firmamento de Saltillo y Arteaga, provocado por una tormenta geomagnética derivada de eyecciones de masa coronal del Sol
Liz de la Fuente
LA PRENSA
SALTILLO, COAHUILA.- La noche del martes, los cielos del norte de Coahuila ofrecieron a los habitantes un espectáculo pocas veces visto: tonos rojizos, verdes y violetas se extendieron por el firmamento, dejando sorprendidos a quienes pudieron contemplarlos. Desde la carretera Saltillo–Torreón hasta la caseta de cobro La Cuchilla, los cielos parecían pintados con una paleta de colores poco habitual en estas latitudes.
Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicaron que el fenómeno fue provocado por una tormenta geomagnética derivada de eyecciones de masa coronal del Sol, generadas durante un periodo de máxima actividad solar. Aunque las auroras boreales se observan normalmente cerca de los polos, la intensidad de esta tormenta permitió que fueran visibles en Coahuila durante la noche del 11 y la madrugada del 12 de noviembre.
El Grupo Astronómico Gómez Palacio compartió fotografías en redes sociales donde se apreciaban los tonos rojizos sobre la carretera a Saltillo, mientras que en zonas rurales de Arteaga el cielo comenzó a teñirse de rosado desde días previos, como un anticipo del espectáculo que se consolidó el martes por la noche.
Los especialistas destacaron que, pese a la espectacularidad y la intensidad de las auroras, no representan peligro para la población. Sin embargo, advirtieron que la tormenta geomagnética podría generar ligeras afectaciones en las telecomunicaciones, navegación satelital o redes eléctricas, aunque actualmente no se esperan problemas graves en la región.
El avistamiento fue registrado también por habitantes de San Pedro de las Colonias, quienes compartieron imágenes y videos del fenómeno. La combinación de cielos despejados y baja contaminación lumínica en varias zonas del estado permitió una visibilidad excepcional, haciendo que Coahuila se convirtiera, por unas horas, en escenario de un espectáculo natural extraordinario.
Eventos como este son poco frecuentes en México. El registro más reciente en Coahuila ocurrió en octubre de 2024, cuando el fotógrafo Daniel Bates captó auroras desde Rincón Colorado. Según la Sociedad Astronómica de Saltillo, la repetición de este fenómeno confirma que la actividad solar atraviesa uno de sus picos más intensos del ciclo actual, ofreciendo a los habitantes del estado una experiencia visual que se recordará durante años.