El duelo de preparación del Tricolor ante Uruguay detonó una fuerte respuesta entre los aficionados que inundó el Territorio Santos Modelo con clima deportivo de máxima intensidad
Juan Carlos Jiménez
LA PRENSA
TORREÓN, COAHUILA.- Torreón vivió un ambiente de celebración internacional con el duelo amistoso entre México y Uruguay, donde miles de aficionados se dieron cita para disfrutar la segunda presentación del Tricolor en territorio nacional durante este año. Desde temprana hora, las inmediaciones del estadio se convirtieron en punto de reunión para familias, grupos de seguidores y visitantes, quienes aportaron un entorno de fiesta muy similar al de una sede mundialista.
Aunque el acceso al inmueble avanzó de forma gradual, afuera dominó el color verde, con jerseys del Santos Laguna mezclados con camisetas de la Selección Mexicana, impulsados por la posibilidad de ver nuevamente al arquero Carlos Acevedo en la convocatoria nacional. El guardameta lagunero, quien se quedó cerca de llegar a Qatar 2022, mantiene aspiraciones renovadas para alcanzar lugar rumbo al Mundial 2026.
La ciudad no solo fue sede del partido, sino escenario de una celebración mayor que incluyó actividades artísticas y deportivas, entre ellas un concierto de Chicos de Barrio, show de luces y drones, además de un homenaje especial a Oribe Peralta, reconocido como Santo Inmortal y figura del futbol mexicano, así como al analista Gustavo Mendoza.
De acuerdo con información proporcionada por el Club Santos Laguna, el movimiento generado durante las jornadas relacionadas con el encuentro internacional registró una derrama económica estimada en 150 millones de pesos, impulsada por visitantes, ocupación hotelera, transporte, comercio y servicios, consolidando a La Laguna como sede con impacto deportivo y turístico relevante.