La obra fue espuesta en el Museo “General Francisco Villa”, donde estudiantes, docentes y especialistas destacaron su valor para comprender la identidad, evolución y memoria histórica de Palaú
Karla Cortez
LA PRENSA
MÚZQUIZ, COAHUILA.- El Museo “General Francisco Villa” fue el escenario de una jornada dedicada a la memoria histórica de la Región Carbonífera, donde se presentó Cien años de anexión a Múzquiz 1925–2025, el más reciente trabajo del profesor y promotor cultural Ramiro Flores Morales. Bachilleres del Norte A.C., incorporada a la Universidad Autónoma de Coahuila, convocó a estudiantes, docentes y vecinos interesados en conocer los procesos que han marcado la identidad de Palaú y Múzquiz.
En representación de la alcaldesa Laura Patricia Jiménez Gutiérrez, el secretario del ayuntamiento, Roberto Carlos Briones, destacó que el libro constituye una aportación valiosa para la comunidad, al reunir hechos, voces y referentes que explican cómo se ha construido la identidad de la región. Reconoció el esfuerzo del autor por ofrecer un documento que invita a mirar el pasado con responsabilidad y respeto hacia quienes sentaron las bases de la vida social en la zona.
A la presentación se sumaron el doctor Francisco Esparza Macías, conocido por su labor en investigación regional, y la licenciada Marcela Guzmán Acosta, quien introdujo formalmente la obra. Antes de tomar la palabra, el público recibió un recorrido por los elementos centrales del libro, que van desde el contexto histórico de 1925 hasta los cambios que dieron forma al territorio y a la comunidad.
El profesor Flores Morales explicó que el volumen incluye un breviario dedicado al centenario de la anexión de Palaú a Múzquiz, concebido como una herramienta accesible para que las nuevas generaciones se acerquen a los conceptos y expresiones que han definido la vida cotidiana de la Villa de Palaú. Detalló que esta sección surgió de la necesidad de capturar, con claridad y cercanía, los términos que la gente emplea para describir su historia, su ritmo social y su vínculo con el territorio.
El encuentro permitió reconocer el trabajo de quienes han dedicado años a recopilar y preservar testimonios locales, y abrió un espacio para reflexionar sobre la importancia de transmitir la memoria regional. Para los asistentes, la obra representa no solo un documento histórico, sino un puente entre el pasado y el futuro, necesario para que las generaciones venideras comprendan sus raíces y continúen fortaleciendo su sentido de pertenencia.