La escuela “Fortunato Gutiérrez Cruz” de Nueva Rosita aplica la sanción máxima a un par de jóvenes de tercer grado con historial violento
Por: Karla Cortez
LA PRENSA
NUEVA ROSITA, COAHUILA. – La Dirección de la Escuela Secundaria General “Fortunato Gutiérrez Cruz” decidió la expulsión de dos estudiantes de tercer grado que participaron en una riña campal registrada a unas cuadras del plantel. La drástica medida se tomó después de que el video del enfrentamiento circulara ampliamente en plataformas digitales.
El director de la institución, José René Gil Bueno, confirmó que un total de cinco estudiantes estuvieron involucrados en la trifulca, la cual ocurrió en la colonia Independencia, cerca de la Agencia del Ministerio Público, una vez finalizadas las clases.
El director fue enfático al señalar que los dos alumnos expulsados ya contaban con un amplio expediente violento y de indisciplina: “Son estudiantes de tercer grado y dos fueron expulsados por tener un amplio expediente violento, el resto fue sancionado bajo el reglamento por el cual se rigen en este plantel,” detalló Gil Bueno.
La decisión generó una fuerte polémica en la comunidad, ya que algunos ciudadanos aseguran que la expulsión fue injusta debido a que el incidente no ocurrió dentro del plantel ni en horario escolar.
No obstante, la escuela defendió su postura mediante un comunicado oficial a la comunidad (bajo el lema “¡¡TODOS SOMOS ARMADILLOS!!”), lamentando que “un incidente aislado entre dos estudiantes” distorsione la imagen de la institución.
En el comunicado, la directiva rechaza el uso de la situación para “difamar y desprestigiar el arduo trabajo” del personal, enfatizando que ofrecen una educación integral y utilizan los conflictos como oportunidades para aprender y mejorar.
Como medida preventiva, el director Gil Bueno informó que la secundaria reforzó los protocolos de seguridad y entornos seguros:
Se intensificaron las pláticas para minimizar la violencia.
Se convocó a padres de familia para respaldar programas que mejoren la salud mental y la convivencia familiar.
Se mantienen los operativos mochila de manera constante.
La escuela concluyó que es “mucho más que un pleito viral,” sino “un lugar de crecimiento, esfuerzo y superación.”